La cooperación social: Cápsula No. 3

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Dr. Manuel F. Ayau
13 de marzo de 2004 | Universidad Francisco Marroquín | Duración:..
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Transcripción
  • Dr. Manuel F. Ayau: Este curso es muy importante porque de lo que trata es de explicar los mecanismos que coordinan a las personas en una sociedad.  De eso se trata, tan es así, que el título se llama  El proceso económico (Manuel Ayau, 2004), porque nosotros todos los días estamos participando en un proceso. Unos están haciendo una cosa, otros están haciendo otra cosa y todo está coordinado, no es caótico. 
  • Hay una ventaja, no lo tenemos que entender. Porque si lo tuviésemos que entender no habría surgido la sociedad antes de que se entendiera el curso y el contenido del curso que es economía. La sociedad existió por miles de años antes de que se escribiera algo sobre economía. Y lo que se estaba escribiendo en economía era la explicación de cómo sucedían las cosas. 
  • Ahora, sí es importante que todos sepamos sobre economía, porque todos vamos a intervenir en alguna manera y en algún grado en determinar el destino de nuestro país y de nuestra sociedad. Y si no entendemos cómo funciona la economía, entonces vamos a actuar en forma destructiva, podemos destruir la sociedad. De hecho, hay muchas sociedades destruidas en el mundo. 
  • Hay sociedades ricas, en donde la economía ha funcionado y no se trata (sólo) de países grandes o países con recursos naturales; hay países que no tienen recursos, que son chiquitos y que son prósperos; igualmente, hay países grandes que son pobres como la India y toda el África. ¿Cuál es la diferencia? 
  • ¿Por qué unos son pobres y otros son ricos? Pues porque en unos la economía ha sido eficiente. Pero, no ha sido eficiente porque alguien se imaginó cómo debería ser y después impuso su criterio sobre los demás. Porque, como les decía hace un momento, la economía no fue descubierta hasta talvez hace ciento cincuenta años o algo por el estilo. 
  • Habían nociones, pero por ejemplo, hasta que no se descubrió la ley de utilidad marginal, no se podía explicar la economía; hasta que no se descubrió la ley de costos comparativos, que es de lo que voy a hablar hoy, no se podía entender la economía, como lo van a apreciar al final de esta conferencia. 
  • Entonces, es importante para toda la gente entender esto, para poder actuar juiciosamente a la hora de influir en las decisiones del país y no actuar en forma que destruya la prosperidad o que evite la prosperidad. 
  • Aquí hay una frase de Ludwig von Mises, en la página esta, que dice: "El primer deber de un ciudadano de una comunidad democrática es educarse a sí mismo y adquirir los conocimientos necesarios para tratar asuntos cívicos. El sufragio no es un privilegio sino un deber y una responsabilidad moral. El votante es virtualmente un funcionario; su cargo es supremo e implica la más alta obligación." 
  • Pero, ¿cómo va uno a ejercer el sufragio? ¿Cómo va a escoger uno las cosas a favor de las cuales se está y en contra de las cuales se está? Todo eso depende de la comprensión que se tenga del fenómeno de cooperación social. 
  • Por eso, el subtítulo del libro ( El proceso económico, Manuel Ayau, 2004) dice, Descripción de los mecanismos espontáneos- y es muy importante la palabra espontáneo- de la cooperación social. Los mecanismos de la cooperación social son espontáneos porque nadie los inventó. 
  • Nadie ha hecho jamás un esquema de organización con que éste manda a éste, éste manda a éste y éste manda a éste, como se hace en relaciones humanas en una compañía, en donde se establece un orden jerárquico y las responsabilidades de las distintas personas, etcétera, etcétera. 
  • En el mercado no, allí todo sucede espontáneamente y entonces sí nos compete explicárnoslo. ¿Cómo es que sucedió y cómo es que sigue sucediendo? Y ese es el tópico de la conferencia de hoy: ¿Cómo surgió la sociedad y cómo, todos los días con nuestros actos, confirmamos la existencia de la sociedad? Porque hasta no hace mucho, el que no quería vivir en sociedad se podía apartar. 
  • Hoy día, mucha gente no encuentra un lugar a dónde apartarse fácilmente. Pero eso es reciente. Durante miles de años, el que no quería participar en sociedad se iba. Pero podemos observar que allí no había mucha gente, la mayor parte de la gente prefería participar en sociedad y quería estar en sociedad. 
  • ¿Por qué? Porque una de las premisas de nuestro argumento nos dice que el hombre actúa para disminuir su grado de insatisfacción. Como vamos a ver, el proceso que vamos a utilizar es de lógica deductiva. Ahora, en el proceso de explicación nos basamos en premisas que son observadas en la realidad, es decir, empíricamente. 
  • Nosotros, empíricamente hemos aprendido que el hombre actúa para mejorar, que actúa para disminuir el grado de insatisfacción, porque todos siempre estamos insatisfechos en algún grado. Si no estuvieran insatisfechos ustedes, no estarían aquí, porque ustedes están aquí en la universidad disminuyendo su grado de ignorancia sobre los temas de los que quieren aprender más. 
  • Es decir, no están satisfechos con lo que ya saben, están aquí para aprender más. Ese es un ejemplo de una acción destinada a disminuir el grado de insatisfacción. Entonces, siempre que actuamos, es decir, siempre que estamos tomando una decisión racional y lógica, estamos actuando para disminuir el grado de insatisfacción. 
  • Lo pongo en esas palabras porque nunca vamos a estar totalmente satisfechos. Digamos, en la mañana después del desayuno estamos satisfechos, pero ya como a las 11:30 a.m. ó 12:00 p.m. ya nos va entrando el hambre y ya no estamos satisfechos, estamos esperando satisfacer ese hambre que en el curso de la mañana ocurrió. 
  • Siempre vamos a estar insatisfechos, entonces a lo más que podemos aspirar es a disminuir el grado de insatisfacción. Entonces, la premisa número uno es que actuamos para mejorar. Ahora, este es el momento de cuestionar la premisa. Si alguien dice: "No , eso no es cierto". Entonces habría que discutirlo para ver si es cierto o si es falso. Pero lo vamos a tomar como cierto. Ahora, si alguno cree que todos actuamos para empeorar, que levante la mano. Entonces, estamos de acuerdo, por unanimidad, todo es democrático. 
  • La premisa número dos es que el ser humano es capaz de escoger, en el sentido de que no es común a los otros animales sino que los hombres escogen conscientes del costo de esa decisión. Si escogen venir aquí, están sacrificando lo que podrían estar haciendo ahorita por otro lado. Y esas son muchas cosas, las que podrían estar haciendo. 
  • El hombre escoge, tiene la capacidad mental de escoger. Entonces, esa es la otra premisa. ¿Será cierto o no? Van a ver que nuestras premisas son muy simples y son obvias, que las vemos todos los días pero que talvez no reparamos ni pensamos en las implicaciones que tienen. Es más, cuando la persona dice: "No, yo no voy a escoger", ya escogió. 
  • Así que es insoslayable escoger, toda persona tiene que escoger y tenemos la capacidad para hacerlo, segunda premisa. Ahora, la tercer premisa es que todo es escaso. Vivimos en un mundo donde todo, menos el aire, por ahora, es escaso. Por escaso queremos decir que para adquirirlo, disfrutarlo o usarlo tenemos que sacrificar otra cosa. 
  • Pero para respirar no necesitamos dejar de hacer otras cosas, respirar y después continuar con ellas, respiramos durante el tiempo en que las estamos haciendo. En ese sentido es que no es escaso el aire, pero todo lo demás es escaso. No importa qué quieran hacer, tienen que sacrificar algo; hay un costo de oportunidad. 
  • La escasez también es de todos los recursos. Los recursos no están repartidos en el mundo en capitas iguales por todas partes; hay lugares donde hay hierro y hay lugares donde no hay hierro; hay lugares donde hay petróleo, hay otros donde no; hay lugares donde la tierra es fértil, hay lugares donde no. Entonces, la diversidad es una característica general del universo donde vivimos. 
  • Eso es muy importante: la diversidad. Esa es otra palabra para decir que no hay igualdad. Hay una diversidad entre las personas, todos son distintos, todas las personas; no hay igualdad. Cuando se habla de igualdad en las ciencias sociales, en derecho y todo eso, de lo que se está hablando es de igualdad ante la ley, no de igualdad de estatura, no de igualdad de color de pelo, no de igualdad de inteligencia, ni de fuerza física ni de nada. 
  • Todos somos desiguales. Hablar de la igualdad del hombre es una tontera porque todos somos desiguales. Si no, nadie estaría identificándose con la huella digital o la pupila o esos sistemas. Todos tenemos distintos talentos, distintos gustos. La diversidad y la desigualdad es lo general. Y gracias a Dios, porque si todos fuésemos iguales, la sociedad no existiría. 
  • Vamos a ver más adelante cómo es que la división del trabajo, de las tareas y la sociedad surge porque somos distintos. Si no, no habría ventaja en colaborar con nadie. Entonces esa es otra premisa que aceptamos como verdadera. Aquí es importante poner costo de oportunidad, porque eso es insoslayable. 
  • Todo tiene costo de oportunidad. No hay nada que hagamos que no implique que hayamos sacrificado otra cosa. La siguiente premisa es que el ser humano no es omnisciente ni infalible; aprende las cosas a prueba y error y se equivoca. Esta es una característica del ser humano: no infalibilidad; la imperfección del mundo, en el sentido que la comunicación y la información que tenemos no es perfecta. 
  • Y eso siempre nos obliga a escoger la menor imperfección, porque todo lo que hagamos y tengamos va a ser imperfecto. Entonces las opciones que tenemos es siempre escoger lo menos imperfecto. Esto se parece mucho a la otra premisa de que siempre estamos tratando de disminuir el grado de insatisfacción. Se trasladan un poco algunas de estas premisas. 
  • Esta premisa es muy importante, la cinco: el trabajo no es riqueza. Es decir, todos tratamos de trabajar menos para lograr los objetivos que queremos. Nadie se va a ir a dar la vuelta por allá para llegar ahí, porque es mucho trabajo para llegar ahí, prefiere trabajar menos para llegar ahí. 
  • Para todos los objetivos que tenemos, siempre vamos a tratar de lograrlos con el menor esfuerzo posible. ¿Por qué? Porque estamos tratando de economizar nuestro trabajo en el sentido de que todo el tiempo y todo nuestro esfuerzo de trabajo que no utilizamos para una cosa, queda disponible para otra. Y como tenemos muchas cosas que queremos, entonces nunca vamos a gastar todo el trabajo en hacer una si lo podemos hacer con menos trabajo. 
  • Entonces, el trabajo en sí no es riqueza. El trabajo produce un beneficio, pero es un sacrificio que hacemos para obtener el beneficio. Cuando hacemos un trabajo y nos gusta esforzarnos y sudar y todo lo demás, a eso lo llamamos tenis o algún deporte, allí el beneficio es el ejercicio mismo. 
  • Pero nosotros trabajamos y vamos al trabajo en la mañana, hacemos todo lo que tenemos que hacer, aprendemos cómo hacerlo mejor y todo; pero preferiríamos tener todo lo que vamos a conseguir con nuestro trabajo sin trabajar. Lamentablemente, eso no es factible, salvo para muy poca gente. 
  • Esas premisas nos van a servir como referencia para las deducciones que vamos a hacer ahora. Nosotros fácilmente podemos comprender lo que llamamos la división el trabajo cuando vamos a hacer una tarea, digamos llevar un trozo muy grande que uno no aguanta con él y le pide al otro: "mirá, ayudame a llevar el trozo". Entonces hay una colaboración, en forma algo primitiva pero necesaria. 
  • Hay colaboración entre miembros de la familia, etcétera, pero de una forma primitiva. No es como, por ejemplo, la cooperación en el sentido de que a alguien que sabe hacer relojes de alguna manera le llegó el dinero que yo me había ganado en otra cosa muy lejana y en otro momento, para que él hiciera el reloj. Si no, no me llega a mis manos el reloj. 
  • Entonces, yo hice un trabajo por allá, saber qué fue, y ese señor hizo su reloj por allá y de repente él tiene el producto de mi trabajo convertido a dinero -y saber por cuántas manos pasó- pero después le llegó a él y yo tengo su reloj. Esa es una división del trabajo sumamente sofisticada, indirecta y remota, pero de alguna manera comenzó. 
  • Comenzó porque la gente actúa para mejorar, entonces se dio cuenta de que colaborando con otros iba a tener más de lo que quería tener que tratando de hacerlo solo. Y estamos hablando del principio, quiere decir, en una época donde todas las satisfacciones eran muy primitivas y casi cualquier persona podía hacer lo necesario para satisfacerlas; ir al bosque a cortar nueces o lo que fuera y no había nada que requiriera conocimientos especializados que no tuvieran otros. 
  • Todos tenían más o menos los mismos conocimientos, pero todos eran distintos. Entonces, vamos a poner un ejemplo de dos personas, Pedro y Juan, que tienen distintas habilidades, como es natural. Vamos a poner el ejemplo de que en 12 horas, Pedro hace 12 panes y Juan en 12 horas hace 6 panes; y Pedro, en 12 horas, hace 6 ropas y Juan en 12 horas hace 2 ropas. 
  • Lo que estoy apuntando aquí es la productividad de cada persona en cada ocupación. Éste (Pedro) hace una ropa por hora y aquél (Juan) hace media ropa por hora. Es la productividad, estamos hablando de la productividad con referencia a las horas de trabajo que hace cada quien para tener su pan o su ropa. 
  • Ahora, el ejemplo está hecho intencionalmente para que Pedro sea superior en las dos cosas. Entonces, lo primero que uno diría es:  "Bueno, ¿a esta gente le convendrá colaborar entre sí?" Por ejemplo, "¿qué interés puede tener Pedro en colaborar con Juan si todo lo que hace lo hace mejor?" 
  • Esta gente no va a colaborar si no ganan ambos. Tenemos la premisa de que todos actúan para mejorar, entonces el acto de cooperar sólo se va a llevar a cabo si la gente va a salir mejor después de cooperar que sin cooperar. Si no, no hay intercambio. Entonces, nosotros tenemos que ver aquí:: "Bueno, ¿será posible que haya intercambio aquí?" 
  • Si, por ejemplo, yo pusiera aquí (para Juan) 12 ropas, entonces sería muy fácil decir: "Ah, bueno, ahí va a haber intercambio porque aquél (Juan) es el doble mejor que éste (Pedro) en hacer ropa y éste (Pedro) es el doble mejor que aquél (Juan) en hacer pan. Entonces aquél (Juan) que haga la ropa y éste (Pedro) que haga el pan." 
  • Ahora, eso no es una explicación satisfactoria, porque lo que tenemos que explicarnos es por qué la gente que tiene más capacidad en la sociedad tiene un interés en trabajar con la gente que tiene menos capacidad, con los más inútiles. En aquel tiempo, si no hubiese sido así, los más aptos se hubieran comido a los otros, los hubieran descartado de la sociedad. 
  • Quiere decir que de alguna manera a éste (Pedro) que es mejor en todo le tiene que convenir colaborar con aquél (Juan). Entre los dos producen 18 panes y 8 ropas. De lo que estamos hablando es tan importante que es la razón de por qué existe la sociedad. No necesitamos leer libros de literatura donde nos digan que el hombre es un ser social porque es una conclusión ex-post. 
  • El hombre participa en sociedad entonces van a decir: es un ser social. Bueno, eso no requiere mucha profundidad de pensamiento. Lo que estamos viendo es cómo surgió la sociedad y hay una respuesta muy sencilla: la sociedad surgió porque a la gente le conviene. No nos tenemos que hacer bolas. Ahora lo que estamos viendo es ¿por qué le conviene? 
  • Bueno, para esta gente, aisladamente, la suma de su producción es ésta. Para que a ellos les convenga colaborar e intercambiar, tendría que haber una división del trabajo aquí que aumente esto (la producción) por el hecho de dividírselo. 
  • Porque, nosotros no podemos decir: "bueno, vamos a aumentar la capacidad de Pedro y que haga 24 panes, o la capacidad de aquél y que haga 12 ropas". Porque entonces ya no es el mismo ejemplo. Ya estamos adjudicando la razón de la división del trabajo a razones ajenas a la división misma. 
  • Lo que tenemos que analizar es cómo es que sólo por el hecho de dividírselo, sin aumentar las horas de trabajo, sin aumentar la productividad de ninguno, por qué es que les puede convenir dividirse el trabajo. Porque si no explicamos eso, no podemos explicar la existencia de la sociedad. Bueno, Pedro es mejor que Juan, pero no es igualmente mejor en ropa y en pan y ahí está la clave: que la superioridad de Pedro no es la misma en esto que en esto. 
  • Como decía un amigo, en la sociedad, la probabilidad de que se dé el caso de que entre varias gentes tengan exactamente las mismas capacidades o la misma diferencia en capacidades -digamos que éste (Pedro) fuera el doble que Juan en todo-, (la probabilidad) de que se dé ese caso es tan remota como la de que se ponga un mono enfrente de un piano y que toque Bach. 
  • Igualmente de remota es, es decir, no es muy probable. O como decía, que se ponga un mono enfrente de una computadora y que escriba lo que escribió Shakespeare, que es una combinación de letras, desde el principio hasta el final es una combinación de letras. ¿Qué probabilidad hay de que si se pone un mono enfrente de una computadora salgan todas esas letras en el orden en que las escribió Shakespeare? 
  • Esa misma probabilidad hay de que exista una relación de productividad entre uno y otro que sea igual en todas las cosas. Y menos la va a haber si son muchas personas. Entonces, estamos reafirmando la diversidad. Pedro es mejor que Juan, en todo. Ahora, yo les pregunto: si fueran ustedes a dirigir los actos de estas personas, ¿a quién le asignarían hacer pan y a quién le asignarían hacer ropa para que hagan más al final de cuentas? 
  • Como les dije, ésta no es clase de gramática, entonces, como me gusta decirlo es así: Juan es mejor en pan y en ropa, pero es más mejor en ropa, lo cual es el inverso de decir Juan es más peor en ropa. Es decir, para no usar ese tipo de lenguaje, que no es muy universitario, deberíamos decir: la superioridad de Pedro es mayor en ropa que en pan y consecuentemente la inferioridad de Juan es mayor en ropa que en pan. 
  • Entonces, lo lógico, si uno fuera a decirles a qué se dedican, sería decirle a Pedro: "Bueno, si ustedes quieren 8 ropas, tú vas a hacer las 8 ropas y tú (Juan) no vas a hacer ropa, cero horas, cero ropa. Ahora, tú (Pedro) vas a hacer el 30% más, la tercera parte más de ropa". 
  • Quiere decir que se va a ir la tercera parte más de tiempo también. Entonces, son 12 horas, la tercera parte es 4, más 12 son 16. Dieciséis horas, porque (Pedro) va a transferir 4 horas de hacer pan a 4 horas de hacer ropa, así como éste (Juan) va a transferir 12 horas para acá, entonces va a tener 24 horas para hacer pan, entonces va a hacer 12 panes. 
  • Entonces a éste (Pedro) le quedan aquí 8 horas, porque no vamos a cambiar, como dije, el número total de horas. Entonces, va a hacer 8 panes, porque usa 1 hora por cada pan. Y ahora tenemos 8 y 12 son 20 panes y las 8 ropas. Quiere decir que ahora hay 2 panes más y ninguno ha aprendido a trabajar mejor. 
  • Igual, ahorita se toman 1 pan por hora, como aquí y aquí una ropa cada dos horas y aquí 1 pan cada dos horas. Eso no ha cambiado, lo único que cambió fue cómo asignan el tiempo; quién deja de hacer qué y quién hace más del otro, eso es lo único que cambió. La productividad individual no cambió. 
  • Lo que cambió fue la productividad del conjunto, porque Pedro disminuyó el tiempo empleado en aquello donde su ventaja es menor y asignó más tiempo a aquello donde su ventaja es mayor; y Juan disminuyó el tiempo en aquello donde su desventaja es mayor para emplearlo donde su desventaja es menor. Ahora tienen dos panes más, quiere decir que ahora existe la oportunidad de intercambio con beneficio mutuo porque hay más. 
  • Como ambos tienen que ganar para que se dé un intercambio, pongamos un ejemplo que Juan le dice a aquél: "Mirá, dame mis 2 ropas, porque esto es lo que yo necesito y yo te doy 5 panes y me quedo con 7 panes, como te di 5 panes ahora tienes 13 panes y como me diste 2 ropas ahora tienes 6 ropas". 
  • Bueno, éste tiene la misma cantidad de ropas y aquél también tiene la misma cantidad de ropas que la que tenían antes, pero ahora ambos tienen un pan más. Esa es la razón por la cual la gente se divide el trabajo: para aumentar el tiempo donde su ventaja es mayor y disminuirla donde su ventaja es menor y el otro a la inversa. 
  • Ahora, esto es una deducción lógica, esto no lo averiguamos yéndolo a ver. Porque esta gente, lo podemos ver en un ejemplo, no lo podemos ver en la realidad. Lo que está comparando esta gente es su costo de oportunidad. Éste dice:  "Para tener esto, mi costo de oportunidad es tal y ahora el costo de oportunidad del conjunto es menor". Esto es, para mí, el principio económico más importante de la ciencia económica y el menos comprendido. 
  • Hoy día, hay mucha xenofobia en el mundo- en los Estado Unidos está creciendo- en contra del libre comercio. Y el libre comercio no es más que la división del trabajo. Pero toda esa gente, muchos de ellos son ministros de estado, japonés o alemán o gringo, no entienden esto. Este es el principio menos comprendido por economistas en el mundo. 
  • Yo diría que la gran mayoría de economistas sí lo entienden, digamos que en esto no hay discrepancia pero entre economistas profesionales, digamos allí el 99% de ellos sí lo entiende. Pero ellos no son los que hacen la política de los países. Los que hacen la política de los países son funcionarios que están metidos en comercio, etcétera, etcétera. 
  • Y si uno lee todo lo que está pasando en los periódicos todos los días, ve que son ignorantes de lo que están haciendo. Y esto no lo digo yo, lo dicen casi todos los economistas. Ésta es una de las razones por las cuales hay países pobres también, una de las principales. 
  • Ahora, vamos a ver que ya hicieron un intercambio: Juan le dio 5 panes a Pedro a cambio de 2 ropas y los dos ganaron 1 pan. Entonces, yo les pregunto: "¿Quién ganó más? ¿Quién ganó más?" Bueno, los dos ganaron 1 pan, pero quién dice que la ganancia se mide en panes. Supongamos que la vamos a medir en horas, ¿quién ganó más?  Para Pedro, un pan es una hora, para Juan un pan son dos horas. Juan ganó el doble. 
  • Pero, ¿quién dice que la ganancia se mide en horas? ¿Por qué no la medimos en ropa? Un pan para Pedro es media ropa, si lo medimos en ropa, él ganó media ropa. Y un pan para Juan es una tercera parte de una ropa. El punto es éste, que nadie sabe quién ganó más... más ellos. No es como generalmente se dice, que un intercambio justo es cuando se intercambian cosas de igual valor. 
  • Si las cosas fueran de igual valor, no hay intercambio, porque no hay ganancia. La gente siempre da aquello que aprecia menos que lo que va a recibir y cuando hace el intercambio gana la diferencia entre lo que recibe y lo que da. Y no sólo estoy hablando de dinero, porque en dinero uno puede decir: bueno, eso costó y aquél se lo dio a aquél, entonces son y y se acabó . 
  • No, la gente que paga diez quetzales por algo, es porque para él vale más de diez quetzales. Talvez si costara quince de todos modos lo compra. Pero resulta que no tiene que pagar eso, sino que sólo diez, entonces gana la diferencia. Cada quien valoriza su trabajo en algo. Yo hago mi trabajo y me cuesta tanto. 
  • Cuando mi trabajo lo convierto en dinero y lo pago, yo estoy pagando con el trabajo que hice porque eso fue con lo que conseguí el dinero, ese es el intercambio real. Y lo que yo hice para mí vale menos de lo que estoy recibiendo, allí está mi ganancia: la ganancia del comprador. Nosotros siempre pensamos en la ganancia del vendedor, pero el que compra también (gana). 
  • (Lo verán) cuando vean la oferta y la demanda y como esta cápsula ya la di, la tienen que ver en disco o léanlo aquí (texto:  El proceso económico, Manuel Ayau, 2004). Entonces, ahí van a ver que el vendedor y el comprador ganan. Y que lo que se intercambia siempre se debe a la discrepancia de valorización de cada quien. Esto se llama ley de costos comparativos. 
  • El otro día oí un ejemplo muy bueno. Iba el entrenador de los vendedores en una compañía que vende máquinas de hacer copias -él es el que le enseña a los vendedores cómo ir a enseñarle a los clientes cómo usar las fotocopiadoras- y él iba por el pasillo con unos papeles para sacar una fotocopia. Se encuentra a una secretaria muy acomedida que le dice: "Deme eso y yo le voy a sacar las fotocopias. Y él le dice: no, si yo sé cómo se hacen las fotocopias, si yo soy el profesor de eso. Y ella le contestó: sí, pero su costo de oportunidad es mayor que el mío." 
  • Entonces, ambos iban a estar mejor porque incurrían en un menor costo social si ella saca la copia y no él, porque él lo va a estar haciendo a sacrificio del entrenamiento que está haciendo, donde él tiene una ventaja comparativa mucho mayor que la que tiene sobre la secretaria en  hacer las copias. Talvez sabe hacer las copias mejor que ella, sin duda, si él es el que le enseñó. Ahí se están dividiendo el trabajo de acuerdo con la ventaja comparativa. 
  • Otro ejemplo: el doctor le enseña a la enfermera cómo preparar al paciente. Él sabe mejor que la enfermera cómo debe estar preparado el paciente, pero el doctor también sabe operar mejor que la enfermera. Entonces, no gasta tiempo en preparar al paciente porque ese tiempo estaría sacrificando algo que tiene más valor. Entonces, él es mejor en las dos cosas, en operar y en preparar al paciente. 
  • El entrenador de vendedores de fotocopiadoras también es mejor que la secretaria en hacer fotocopias y también en entrenar gente, pero su ventaja en entrenar gente es mayor que la que tiene en hacer copias y el doctor tiene mayor ventaja en hacer cirugía que en preparar pacientes. Entonces, la gente descarta las cosas de acuerdo con este principio que se llama ventaja comparativa. 
  • Es muy distinto lo que estamos hablando de ventaja competitiva, porque la competitividad ya está aquí: éste hace 1 pan por hora y aquél hace medio pan por hora. Ahí estamos comparando la competitividad en hacer pan, la eficiencia en hacer pan. Pero ahora, de lo que estamos hablando es que estamos comparando ventajas, una ventaja de 2 a 1 con una ventaja de 3 a 1. 
  • La ventaja de Pedro en hacer pan es de 2 a 1, en hacer ropa es de 3 a 1. Las ventajas no son iguales, por eso es que se da el intercambio, por eso es que los más aptos no descartaron la colaboración de los menos aptos en la sociedad primitiva. Y aún hoy día, todo el mundo se beneficia de colaborar con los demás. 
  • Todo el mundo se enriquece colaborando con los demás y el intercambio sucede porque no es lo que llaman un juego de suma cero, sino que es un juego de resultado positivo, donde la colaboración produce más de lo que cada quién podía haber aportado independientemente. Así es como se enriquece la sociedad, a base de intercambios. 
  • Y entonces podemos ver las implicaciones de esto. Porque por ejemplo, sabemos que en un mercado la ganancia de uno no es la pérdida del otro. Ahora, eso es cierto en un mercado. Y ¿por qué digo en un mercado? Porque un mercado, por definición, es donde la gente está cambiando libremente y sin coacción lo propio, su propiedad privada. 
  • Yo voy al mercado y ésta es mi propiedad, la puedo fraccionar, puedo darle parte de mi propiedad a todos los que me van a dar algo a cambio. Pero nadie me está obligando a comprarle a éste y no a aquél, ni a comprar cinco docenas de zanahorias en vez de dos docenas y tantos aguacates. 
  • Yo estoy tomando todas mis decisiones libremente y los que están abasteciendo el mercado lo están haciendo libremente. Ellos siembran y acarrean y se sientan en su puesto con la expectativa de que la gente va a llegar a comprarles libremente. Y ellos han tomado todas sus decisiones libremente también, en anticipación a que lo que hicieron lo van a poder vender. Y aciertan tanto que si ustedes van al mercado a las seis de la tarde casi no sobró nada en comparación con todo lo que llegó y se llevó la gente. 
  • Y nadie está preocupado de si mañana va a encontrar comida cerca de su casa. Si tiene con qué comprarla está seguro de que la va a encontrar. Y todo eso es un proceso espontáneo que nadie dirige, porque nadie le ha dicho a esa gente qué sembrar, dónde sembrar, cuánto llevar, etcétera, etcétera. Y los precios allí están, nadie los fijó. 
  • Eso es un mercado, cuando la gente actúa libremente. Y todos los mecanismos que coordinan esos actos de la gente es el tema de estudio de la economía, porque es un proceso que está sucediendo todos los días y todo el tiempo. Y todos lo están haciendo por interés propio. No quiere decir que no tengan el interés de otros en mente también. 
  • Porque la gente por estar cuidando sus propios intereses no quiere decir que es un despiadado y que no le importa si un niño se está ahogando ahí y que no lo va a ir a sacar pues. Claro que sí, la gente sí se preocupa del bienestar ajeno. Si no lo creen, vayan a un cine cuando hay una tragedia y vean cuánta gente está llorando allí pues. 
  • Quiere decir que sí sufren las penas ajenas. Bueno, sabemos que cuando no es un mercado es porque el gobierno me obliga a venderle a aquel al precio que dijo el Gobierno. Eso ya no es mercado. Mercado es que cada quien dispone de sus cosas libremente. Entonces, lo opuesto a la economía de mercado es la economía coercitiva, porque o es libre o es coercitiva. 
  • Entonces, yo por eso no puedo comprender cómo hay gente que está en contra de la economía de mercado. Porque para mí, la esclavitud y el trabajo forzado y todo eso es odioso. Y sólo esas dos opciones hay: o la gente actúa libremente o actúa por coacción de otros, por miedo. Por miedo al castigo, por supuesto. 
  • Pero a lo que voy es a que ya vimos ahí en ese ejemplo, que solamente se puede enriquecer una persona en el mercado enriqueciendo a los demás. No hay otra manera. El empresario o el vendedor que no sabe que el cliente tiene la razón, fracasa, cierra el negocio. ¿Y eso qué quiere decir, esa frase que tantas veces hemos oído? Eso quiere decir que el que quiere prosperar vendiendo cosas, proporcionándole satisfacciones a otros, tiene que decidir cuáles satisfacciones en anticipación a las satisfacciones de los demás, no a las propias. 
  • Si alguien va a hacer ropa, tiene que pensar en qué clase de ropa quiere la gente, no en qué clase de ropa quiero yo venderle a la gente. Porque el que sale con la ropa que él quiere no vende nada, tiene que ir a vender lo que la gente quiere, al precio que la gente puede comprar. 
  • Porque la ropa se puede hacer desde muy barata hasta muy cara, pero nadie hace ropa que la gente no pueda comprar. Entonces tiene que estar pensando en los gustos de la gente, en la capacidad de compra de la gente, etcétera. Y el que acierta más que otros, ¿por qué es? Porque satisfizo mejor los deseos de los demás, no los propios. 
  • Entonces, supongamos que en un momento dado, en un lugar donde la gente es libre de intercambiar, la riqueza de las personas la ponemos en un diagrama de barras y tenemos esta situación: ésta es la riqueza, ése es el más pobre de todos y éste el más rico. Bueno, así es el retrato de hoy. Y regresamos el año entrante y vamos a averiguar que éste ya aumentó su riqueza hasta ahí. 
  • Pero, como ya sabemos que sólo lo puede hacer enriqueciendo a los demás, entonces quiere decir que a éste le aumentó su riqueza para acá, para acá, para acá, para acá, para acá, para acá. Porque, si no los enriquece, él no puede enriquecerse. Y el otro, al final del año aumentó su riqueza hasta ahí. ¿Cómo lo hizo? Igual. Aumentó la riqueza de éste, de éste, de éste, de éste, de éste y de éste. 
  • Y al final del año éste también es más rico que el año pasado. ¿Y cómo lo hizo? Pues enriqueciendo a éste, a éste, a éste, a éste, a éste, a éste, etcétera. Y el que más sube es el que más enriquece a los demás. Es la sociedad la que se está sacando su boleta para votar a favor de a quién va a enriquecer y a quién no. Y la boleta es el sudor de la frente de la gente: "yo a este le voy a dar mi pisto, porque prefiero lo que él me está dando que lo que aquel me está ofreciendo." 
  • Entonces, yo escojo a quién hago rico y ese es un plebiscito diario. Yo no me puedo imaginar nada más justo que eso. Ahora, estoy hablando de una economía de mercado y no de un arreglo social donde yo tenga algún privilegio que le impida a la gente escoger a un mejor vendedor. 
  • Porque si yo tengo cuello en el Gobierno, les digo:  "miren, no dejen entrar manzanas, porque yo estoy sembrando manzanas. Y si dejan entrar manzanas, yo ya no las voy a poder vender a un quetzal la manzana sino que las voy a tener que vender al precio de las manzanas que vienen, es decir a setenta centavos y entonces yo voy a perder treinta centavos por cada manzana que venda". 
  • Bueno, si yo logro que el Gobierno le impida a la gente comprar las manzanas a setenta len (centavos), yo me voy a hacer rico, pero eso no es un mercado. Mercado es cuando el Gobierno no se mete más que para hacer valer los derechos de propiedad de cada persona y sus obligaciones contractuales, que son compromisos adquiridos libremente también en un mercado. 
  • Entonces, si el Gobierno deja aquello en paz, si no se mete, el que más se enriquece es el que mejor satisface los deseos de los demás, el que más enriquece a los demás. ¿Por qué? Porque no hay otra manera de hacerlo, salvo que recurra al Gobierno para conseguir un privilegio, en cuyo caso ya no es mercado. En cuyo caso, si ya no es mercado, esto no es válido. 
  • Esto es válido sólo en una economía de mercado. Pero supongamos que el Gobierno dice: "Bueno, éste está haciendo mucho pisto, le vamos a poner un impuesto progresivo -como está muy de moda hoy en día-, le vamos a poner un impuesto progresivo porque ya tiene mucho pisto, para que no pueda hacer eso. En cada ganancia que tenga le vamos a quitar 30% -que es lo que se quita hoy día- porque está ganando mucho, en cambio a aquel que está ganando poquito sólo le vamos a quitar 10%". 
  • Eso es lo que se llama el impuesto progresivo a la renta: mientras más gana, mayor es el porcentaje, (este impuesto) no es proporcionalmente igual, porque en un impuesto proporcional el que gana cien (quetzales) -digamos (con un impuesto) de 10%- paga diez, pero el que gana mil quetzales paga cien y el que gana diez mil quetzales paga mil, esto es proporcional. Esto es un impuesto de 10%, proporcional. 
  • Pero cuando es progresivo, y para ser exacto progresivamente proporcional, aquí no es 10%, sino aquí es 10%, aquí es 20% y aquí es 30%. Eso es como es hoy día. Es decir, se trata a la gente con la ley en forma muy distinta, dependiendo del nivel de ingreso que tiene. Entonces, viene el Gobierno y dice: "Éste está ganando mucho, le vamos a aplicar esta tarifa". 
  • Entonces, si el Gobierno logra su objetivo de que no sea éste el que enriquece a los demás, entonces los que venían a comprarle aquí, ahora le tienen que comprar al siguiente mejor, que desde luego no los enriquece tanto como él. Entonces desvían las compras de aquí para acá, porque éste es la segunda opción. Éste satisface mejor que todos los demás, con excepción de éste. 
  • Bueno, ¿cuál es el efecto de esta interferencia del Gobierno? El primero es el obvio, que disminuyeron los ingresos de éste (del más rico). Pero también disminuyó el incremento de riqueza de todos los demás, porque éste, cuando la gente viene a hacer los intercambios con él les está aumentando su riqueza en menor cuantía que la que les agregaba éste. 
  • Entonces, empobrecieron a todos, con tal de empobrecer al que tenía más. Esto no se aprecia, esto no se sabe. La gente que dispone esos impuestos no es mala, simplemente ignoran esto. No se dan cuenta de que están dañando a los más pobres, porque al impedir que éste haga más fortuna, el que está siendo dañado, a él se le daña, pero él ya tiene tanto que le importa un pepino. 
  • Pero éste que tiene poco ahora se tiene que conformar con tener un menor beneficio por tenerle que comprar al segundo mejor. Entonces, es  a toda esa gente pobre es a la que se le priva de sus mejores opciones. ¿Y por qué? Por el prejuicio que hay en contra de las diferencias de riqueza. Es un prejuicio universal, porque se cree que éste es rico porque los pobres son pobres. Eso es lo que la gente cree porque está acostumbrada, digamos, a la lotería, el que se la ganó y se llevó la plata, es la que perdieron todos los demás. Ese no es un juego de suma positiva, ese es un juego de suma cero. 
  • Pero la gente así cree,  que lo que aquél gana es lo que aquél pierde, entonces, si éste ganó es porque lo perdieron los otros. Y eso no es cierto. Si la gente comprendiera eso, no aceptaría que los impuestos fueran progresivos como los exige el pacto fiscal. Vamos a ver un ejemplo ahora de cómo esto sucede. Yo lo puse todo en la pizarra porque si no se me olvida, pero no se fijen en todo lo que está al lado derecho hasta que vayamos caminando paso por paso. 
  • Bueno, aquí tengo dos lugares: uno que se llama Retenango y el otro Chiltepeque. No sé si ustedes ya han estado allí pero la productividad de la gente en Retenango es que se dilatan tres días en hacer una mesa o dos días en hacer un vestido. Y vamos a suponer que allí se paga 1 peso por día. 
  • Entonces, como aquí (en Retenango) se dilatan tres días en hacer una mesa, la mesa cuesta 3.00 pesos y como se dilatan dos días en un vestido, éste cuesta 2.00 pesos. Bueno, hay un lugar por ahí cerca, que se llama Chiltepeque, en donde por supuesto que saben hacer mesas y vestidos. Y los de Chiltepeque pueden ir para allá y los de Retenango pueden ir para acá. Hay movimiento de vestidos, de mesas y de gente. 
  • Pero aquí (en Chiltepeque) saben hacer las cosas más rápido. Entonces, tomando esto como un dato fijo, que en Retenango se venden estas cosas a este precio, podemos deducir en cuánto sería lo más que podrían pagarse en Chiltepeque para poder competir con los de Retenango. Como se dilatan (en Chiltepeque) dos días en hacer una mesa, lo más que se puede pagar allí es 1.50 (pesos) por día. 
  • Si pues, lo más que se podría pagar para que cueste 3.00 pesos es 1.50 por día, si se trata de mesas. Pero como no son iguales en mesas y vestidos, ni la ventaja de uno es igual en mesas y vestidos sino que tiene distinta ventaja, éste lo hace (mesa) aquí (en Chiltepeque) en dos días, es mejor que éste, éste (en Chiltepeque) lo hace (vestido) en un día, es mejor que éste, pero no igualmente mejor en las dos cosas. Entonces, en mesas, lo más que se puede pagar es 1.50 pesos por día para que cueste 3.00 pesos, si no, no se puede entrar a ese mercado. 
  • Y en vestidos, en los que se dilata un día, puede pagar 2.00 pesos por día para que cueste 2.00 pesos, que es lo que cuesta en Retenango. Pero no puede haber que se paguen dos salarios en Chiltepeque, en la fábrica de mesas y en la fábrica de vestidos o en el taller de mesas y en el taller de vestidos. Porque si en uno de los dos talleres están pagando 2.00 pesos (por día), por ejemplo aquí, ésta gente que está trabajando donde se hacen las mesas por, digamos 1.50 (por día), va a ir a pedir trabajo aquí. 
  • Va a ir a pujar ese salario para abajo porque está ganando 1.50 y a aquí pagan 2.00, con cualquier cosa que le paguen arriba de 1.50 (pesos por día) ya mejoró. Entonces, supongamos que estos van aquí y pujan el salario para abajo y que llegan a establecerlo en 1.75 (pesos por día), más o menos a la mitad entre 1.50 y 2.00 pesos. 
  • Entonces, si (el salario) se llega a fijar en 1.75 pesos por día, la mesa aquí (en Chiltepeque) va a costar 3.50 pesos, porque son dos días, dos por 1.75 pesos por día son 3.50 pesos. Y aquí, el vestido, un día por 1.75, va a costar 1.75 pesos. Entonces, los de Retenango  y los de Chiltepeque van a decir: "¿En dónde me conviene más comprar la mesa y  en dónde me conviene más comprar el vestido?" 
  • Y obviamente les va a convenir más comprar la mesa aquí (Retenango) en donde cuesta 3.00 pesos porque aquí (en Chiltepeque) costaría 3.50 pesos, si se tuviera que pagar 1.75 (pesos por día). Estos (Chiltepeque) no pueden competir en hacer mesas. Y aquí (Chiltepeque), (la mesa) va a costar 1.75 (pesos), que es menor que 2.00 (pesos). Entonces, obviamente aquí (Retenango) se va a hacer la mesa y aquí (Chiltepeque) se va a hacer el vestido. 
  • Ahora, ¿qué les comunicó a esta gente qué deberían hacer? Los precios. Y claro, yo utilicé como fijo esto para deducir cuánto se podría pagar aquí. Lo podría haber hecho al revés, fijar el salario aquí (Chiltepeque) y después averiguar cuánto se podría pagar allá, porque los límites de lo que se puede pagar están definidos por la productividad de cada quien. 
  • Entonces, ahora podemos hacer una comparación, sin división del trabajo, a estos precios y considerando una canasta que fuera de dos mesas más seis vestidos. Dos mesas costarían 6.00 (pesos), porque dos mesas por tres días por mesa es igual a seis días; y seis vestidos costarían 12.00 (pesos), porque seis vestidos por dos días por mesa es igual a doce días. Quiere decir que la canasta, sin división del trabajo, en Retenango costaría 18.00 (pesos). 
  • Y la canasta en Chiltepeque sería de 3.50 por dos (mesas), que son 7.00 (pesos), más 1.75 por seis (vestidos) que son 10.50 (pesos). Total que aquí (en Chiltepeque) la canasta costaría 17.50 (pesos). Estos son los costos de la canasta, sin intercambio. Pero con intercambio, en ambos lados va a costar la canasta lo mismo. 
  • Y entonces van a comprar: la mesa en Retenango, son dos mesas por 3.00 (pesos), son 6.00 (pesos); más 6 vestidos, que los van a comprar en  Chiltepeque, son 10.50 (pesos), estos mismos 10.50; ahora la canasta cuesta 16.50 (pesos). Si colaboran, cuesta 16.50 (pesos), si no colaboran cuesta 18.00 en      Retenango y 17.50 (pesos) en Chiltepeque. 
  • Entonces, ahí se puede ver que los precios les comunican qué es lo que más les conviene, cuáles van a ser los costos. Y obviamente, va a haber un incentivo para cambiar, para dividirse el trabajo, porque todos van a tener más por menos dinero. Ahí pueden ver una de las funciones importantes del sistema de precios. 
  • La gente cree que los precios son arbitrariamente decididos por los patronos o el Gobierno o el que sea, pero no, los precios reflejan el grado de escasez que hay de cada cosa en relación a las demás cosas. Y no sólo del producto final sino también de los recursos que están involucrados en hacer cada cosa. Porque para hacer cada cosa hay que comprar un montón de recursos y el precio final tiene que pagar el costo de todos los recursos que se emplearon en producir la cosa. Si no, quiebra la persona. 
  • Entonces, el sistema de precios les comunica a todos los actores, a todos los miembros de la sociedad, en dónde es que les conviene y cómo es que les conviene cooperar, con el fin de que todos ganen. Porque si no van a ganar todos, no va a haber intercambio. Otra vez, la ganancia de uno se debe a que el otro ganó y la ganancia de uno no es lo que el otro perdió. Y así es cómo funciona la cosa. 
  • Y entonces se me ocurrió la fábula de don Pancho, que ahí está en el libro, creo que se llama don Pancho en el libro. Bueno, es que a veces le cambio nombre porque no me acuerdo cómo es que se llamaba el señor. Resulta que don Pancho estaba en la hamaca en su finca y llega un forastero y le dice: "Mire don Pancho, le compro su finca, le doy cien mil". 
  • Y entonces don Pancho le dice: "Bueno, por qué no viene mañana, lo voy a pensar". Entonces, don Pancho dice: "Bueno, ¿qué hago con cien mil? Me van a pagar cien mil. Bueno, yo lo puedo meter al banco y como están pagando 10%, me va a dar una renta de diez mil, pero eso es lo que ya me deja la finca. Y si la vendo y meto ese dinero al banco, tengo que ir a pagar un alquiler, aquí no tengo alquiler. Y tengo que ir a aguantar el ruido y la polución de la ciudad. Y aquí no tengo ni el ruido ni polución. Y además, aquí están enterrados mis antepasados". 
  • Entonces, cuando llegó el forastero le dice: "No, no hay negocio. Entonces le dice él (forastero): "Mire don Pancho, le voy a ofrecer ciento cincuenta mil". Entonces don Pancho le dice: "Bueno, regrese mañana, lo voy a pensar". Entonces don Pancho hace las reflexiones más o menos parecidas esa noche y dice: "Bueno, ¿qué hago yo con ciento cincuenta mil? Meto cien mil al banco y tengo diez mil de renta, me quedan cincuenta mil, con lo que compro una casa para no tener que pagar alquiler. Pero tengo que aguantar el ruido y la polución, voy a tener el mismo ingreso y mis antepasados están enterrados aquí". 
  • Entonces, llega el forastero y (don Pancho) le dice:      "No, no hay negocio". Entonces, le dice el tipo (forastero): "Mire, le voy a dar la última oferta, doscientos (mil)". "Venga mañana", le dice. Y se queda don Pedro pensando esa noche: "Bueno, ¿y qué hago con doscientos (mil)? Bueno, pues voy a tomar cincuenta (mil) y me voy a comprar una casita en la playa, a mí siempre me ha encantado el mar y allí no tengo que aguantar el ruido y la polución y tengo ciento cincuenta (mil) que me quedan y los meto al banco y como paga 10% voy a tener quince mil en vez de los diez mil que ahora me da la finca.  Entonces voy a estar mucho mejor. No tengo que aguantar la polución ni el ruido, tengo mi casa, miro el mar y tengo mayor ingreso. ¿Y mis antepasados? En realidad, mis antepasados van a creer que yo soy un idiota si no vendo". Y entonces, vendió. 
  • Ahora, ¿qué pasó? ¿Quién está mejor? Obviamente, don Pancho. El que compró está mejor también, porque si no le iba a sacar más de veinte mil, no compra la finca, porque eso lo mete al banco y gana veinte mil. Quiere decir que él va a hacer que esa finca rinda más de veinte mil de utilidad, quiere decir que él va a utilizar esa tierra mejor que como la estaba utilizando don Pancho. ¿Para qué? Para beneficio de la sociedad. 
  • Porque nadie produce para él (mismo). El que tiene una fábrica de zapatos no es porque tiene muchos pies o porque cambie de zapatos a cada ratito. Es para otra gente, para el que hace pantalones, etcétera. La producción en masa es para la masa, no es para uno. 
  • Entonces, el que compró va a utilizar esa finca mejor desde el punto de vista del interés social. Quiere decir que don Pancho está mejor, la sociedad está mejor y el forastero está mejor. Los tres ganaron. Y se me olvidaron los antepasados. Esos están muy contentos de que su descendiente no es tan tonto, así que ellos también ganaron. 
  • Y esa es la historia de don Pancho, para ilustrar que la tierra y los recursos siempre están cambiando de dueño, lentamente si se quiere, lentamente. Y la gente está comprando lo propio todos los días. Por ejemplo, usted tenía una casa, usted sabe cuánto vale esa casa en el mercado y no la vende. Quiere decir que usted en ese momento tenía la plata disponible, porque sabe que eso le van a pagar o la casa. Me quedo con la casa. En ese momento usted pagó ese dinero por la casa. 
  • Todo está en el mercado, porque toda la gente considera cuánto es lo que tiene y cuánto podría tener si cambia lo que tiene por otra cosa. Ese cálculo inconsciente lo estamos haciendo toda la vida. Y claro, las propiedades no cambian muy rápido de propietario porque la ventaja comparativa del que está en posesión de esa casa es muy grande comparada con la del que no está en posesión. 
  • Digamos, uno que tiene una finca, sabe qué le puede sacar, sabe en dónde está el puente que necesita reparación, en dónde tiene que poner un drenaje porque ahí hay mucha erosión, en dónde está esto que el otro, en dónde abonó, en dónde no abonó, en dónde hay que abonar, él tiene mucho conocimiento de la finca. 
  • Quiere decir que no lo tiene el nuevo dueño. El que llega tiene que empezar a llamar a la gente y decirle: "Mirá, ¿y aquí dónde queda tal cosa y aquí cómo está tal otra?" Entonces, no está dispuesto a pagar lo que está pagando el dueño reteniendo la finca. Aunque no haya una transacción visible, hay una transacción mental, introvertida. 
  • Y si vemos quiénes son los propietarios de la tierra hoy y preguntamos quién era el dueño de este pedazo de tierra hace cincuenta años, van a ver que casi toda la tierra hace cincuenta años era de otra persona. Y estoy incluyendo a los herederos, pues. Este terreno (de la Universidad Francisco Marroquín) no es de los herederos del que lo tenía hace cincuenta años, yo les compré estas tierras. 
  • Y así, con todas las tierras que hay, si ustedes miran San Cristóbal o Vista Hermosa o la zona que sea, los que tienen ahora ahí son dueños de algo de ese lugar, no son los que eran dueños (hace cincuenta años), talvez ni existían esas personas. Entonces, eso lo que nos dice es que la propiedad inmueble sí está cambiando de manos todo el tiempo, lentamente, por las razones que expliqué. 
  • Pero sí existe un mercado cuando la gente tiene la opción de vender o no vender. Y ese mercado resulta en un patrón de tenencia de tierra que es el que más produce para la sociedad. Si fuera cierto que toda la tierra agrícola produjera más para la sociedad, teniendo sólo un propietario, entonces cualquiera diría: "Bueno, si vamos a repartir eso entre cien propietarios, va a producir menos". 
  • Ahora, la tierra, las fincas, no producen para el propietario. Como dije, el que siembra y produce maíz no es porque come mucho maíz. La función social de la tierra, como de cualquier recurso, la función social es producir para el bienestar social. Claro, que si es en una economía de mercado donde la gente es libre de intercambiar o no intercambiar, la gente va a ser guiada por el interés propio. 
  • Pero su interés propio está guiado por el interés ajeno, porque si no, los ajenos no le van a comprar nada. Así que, si bien la gente está guiada por el interés propio o si no,  no está guiada por el interés propio, ese es su motivo para actuar, ese es su incentivo para actuar, el interés propio, la guía de dónde va a encauzar su esfuerzo y su trabajo es el bienestar ajeno. 
  • Por eso yo admiro tanto el mercado, porque es un sistema mediante el cual se pone a toda la gente -a los buenos y los regulares y los mediocres y a todos-, se pone a todititos a trabajar por el bienestar social. En cambio, cualquier otro sistema no es así. 
  • El mercado no excluye a nadie, en él todo el mundo está estudiando para prestar un servicio que tiene valor para la sociedad. Y como sabe que tiene un valor para la sociedad, lo quiere prestar. No por el bien de la sociedad, aunque también le preocupe un poco el bien de la sociedad. Pero el bien de la sociedad le va a preocupar un poquito menos que el bienestar de sus hijos y el bienestar de toda la familia, y la educación de los hijos, y después el bienestar social. 
  • El orden de prioridad es primero lo propio, lo cercano. Entonces, la gente dedica y estudia una profesión para prestar un servicio al que la demás gente le da valor y, por lo tanto, los demás que le dan valor le van a remunerar a uno con el producto de su trabajo convertido en dinero. Es un mecanismo fabuloso y nadie ha inventado jamás uno que se le acerque. 
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Acerca de este video
Acerca del autor

La ciencia económica explica cómo evolucionó la cooperación social, que hizo posible el aumento de la productividad a través de la necesidad humana de disminuir la insatisfacción para alcanzar un mayor bienestar. Dentro de cualquier sociedad se encontrarán personas mejor dotadas que otras; por lo tanto, la tarea radica en crear las condiciones adecuadas para que todos los miembros de la misma se dividan el trabajo, haciendo posible el beneficio mutuo en esa colaboración.

 
 
 



Créditos

La cooperación social: cápsula No. 3
Dr. Manuel Ayau

Universidad Francisco Marroquín
Guatemala, 13 de marzo de 2004

Una producción de New Media - UFM. Guatemala, 2005
Cámara: Carlos Armas, Alexander Arauz; edición digital: Alexander Arauz; sinopsis: Eugenia Aldana; transcripción: Ana Lucía Solórzano; revisión de transcripción: Sofía Díaz; publicación: Pedro David España


Imagen: cc.jpgThis work is licensed under a Creative Commons 3.0 License
Este trabajo ha sido registrado con una licencia Creative Commons 3.0

Dr. Manuel F. Ayau

Manuel F. Ayau
El Dr. Manuel F. Ayau (1925-2010) fue fundador del Centro de Estudios Económico-Sociales y primer rector de la Universidad Francisco Marroquín; miembro del Consejo Directivo de Liberty Fund y directivo de Foundation for Economic Education (FEE). También, escribió varias obras, entre ellas: Cómo mejorar el nivel de vida, De Robinson Crusoe a Viernes, El comercio, La década perdida, El proceso económico, No tenemos que seguir siendo pobres para siempre y Un juego que no suma cero; fue columnista de The Wall Street Journal y del diario guatemalteco Prensa Libre.

Fuente: www.muso.ufm.edu
Última actualización: 03/08/2010

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