¿Cómo salir del subdesarrollo?

New Media is Loading...
..
Cambiar vista de pantalla:
Dr. Manuel F. Ayau C.
7 de marzo de 2006 | Universidad Francisco Marroquín | Duración:..
  • Normal
  • Large video
  • Large content
  • Full video
"testing":true, "rtmpconf":{ type:"flv", file:"mp4:ayausalirsubdesarrollo/ayausalirsubdesarrollo.mp4", baseUrl:wgScriptPath + "/extensions/player/", streamServer:'174.129.171.207/vod', width:"480", height:"333", config:{ showBrowserControls:false }, poster:"http://newmedia.ufm.edu/gsm/images/previewsNM/como_salir_del_subdesarrollo.jpg", controls:{ _timerStyle:"sides" } }
Loading...
Transcripción
  • Muy buenas tardes a todos, es un honor para mí estar aquí con ustedes y excusen que vengo en camisa, pero yo veo que ustedes también, así es que me siento muy tranquilo. 
  • Me dio mucho gusto conocer, por lo que vi de entrada, este lugar tan lindo que tienen a su disposición, donde pueden estudiar y meditar tranquilamente.
  • A mí se me pidió que hablara algo sobre ¡cómo mejorar el nivel de vida del país! Algunos talvez ya conocen mi librito que se llama  Cómo mejorar el nivel de vida, que también se puede ver en la página web que se llama así: www.comomejorarelniveldevida.com, y allí se puede leer ese librito, que dice lo que les voy a decir hoy día, de primera mano.
  • Cómo mejorar el nivel de vida, esa es otra manera de decir ¿cómo eliminar la pobreza?, porque de eso se trata; ¿cómo disminuir la pobreza?, lo cual al mismo tiempo quiere decir ¿cómo aumentar la riqueza?, porque al fin de al cabo, la pobreza es la ausencia de riqueza; entonces, la cura del mal es aumentarla riqueza. 
  • Lamentablemente, no es muy comprendido cómo se aumenta la riqueza de todos, por varias razones, mucha gente se siente incómoda, si la riqueza no aumenta en forma más pareja; porque cuando un país se está desarrollando y resolviendo el problema de la pobreza, pues, hay unos que se hacen ricos primero que otros, y para el principio del proceso, esos que se hacen ricos son muy poquitos; 
  • porque primero se hace rico uno, después dos, después tres, y mientras tanto todos los demás no, pero no hay otra manera, porque no se puede con varita mágica decir todos se hacen ricos hoy en la noche, es un proceso que lleva cierto tiempo. 
  • La impaciencia de algunos pensadores del siglo pasado, que notaban las imperfecciones de este mundo y estaban inconformes con las imperfecciones, y desde luego es saludable que estemos inconformes con las imperfecciones, pero no por eso debemos negar que vivimos en mundo imperfecto, donde las satisfacciones humanas no caen de los árboles, que cuando el ser humano dependía de lo que espontáneamente crecía en el mundo, vivía miserablemente, recogiendo lo que encontraba. 
  • Fue más tarde que empezó la agricultura, donde se sembraba para cosechar, donde no se dependía de lo que estaba allí, y mucho menos de satisfacciones más sofisticadas como lo son el tener buena ropa, zapatos, televisor, computadora, todo lo cual no crece en árboles, hay que fabricarlo.
  • Para fabricarlo es necesario combinar recursos, ir a algún lado y sacar minerales de la tierra para tener cobre, para tener el aluminio donde se va a meter la computadora, para sacar la arena con la que se van a hacer los tubos de la televisión, todo eso viene precedido por un proceso de extracción de la riqueza mineral, que puso Dios en el planeta para beneficio del hombre, y no la podemos dejar allí escondida sin aprovechar, porque no es el destino del hombre vivir en la pobreza, si todavía hay pobreza es culpa del hombre que no ha sabido aprovechar los recursos con que fue dotado el universo. 
  • Y como decía hace un momento, la impaciencia que todos tenemos en resolver los problemas de la humanidad ha llevado a muchos a cometer errores y a creer que van a encontrar o inventar sistemas distintos al sistema natural. El sistema natural, es aquél donde nadie impone a los demás qué hacer, donde cada quien escoge libremente si va a hacer bien o si va a hacer mal, si va a acertar o si se va a equivocar, esas son partes de la imperfección del ser humano.
  • Sólo hay dos sistemas de organización social, el que es dirigido por la misma naturaleza del ser humano, actuando en libertad; y el que es sujeto de mandatos de la autoridad, que le va a decir a cada quien qué hacer, cuándo hacerlo y cómo hacerlo. No hay un sistema intermedio, porque de lo que se trata es de determinar quién toma las decisiones. 
  • Si cada quien toma sus propias decisiones es libre, y si alguien toma las decisiones sobre qué voy a hacer yo, él es dueño de mi persona, yo no soy libre, y no puede haber un sistema mixto, porque ¿cómo va a resultar que él sea medio dueño de mí, pues?; entonces, o somos libres o somos súbditos o esclavos. 
  • Aquí tenemos que hacer un paréntesis porque libre no quiere decir que uno hace lo que se le ronca la gana. Casi por definición tenemos que aceptar límites a lo que podemos hacer, por ejemplo, yo no puedo tener el poder de impedir que ustedes hagan lo que quieran, y consecuentemente, ustedes no tienen el poder de impedírmelo a mí.
  • Yo tengo que respetar sus derechos, porque no podemos tener un sistema donde unos tienen que respetar los derechos de los demás y los demás no los derechos de los otros. Nadie aceptaría un sistema así. 
  • Todos vamos a insistir y exigir que respeten nuestros derechos, cada quien sus derechos, sus derechos innatos al hombre cada quien va insistir en que los demás respeten ese derecho y recíprocamente van a insistir en que uno respete el derecho de los demás. 
  • Ese arreglo de convivencia pacífica que se llama reciprocidad y que viene de tiempos inmemorables, desde 400 años antes de Cristo, cuando Confucio dijo: "No hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti", si quieres vivir en paz, si quieres tener una regla vitalicia que debe regir la relación entre los hombres, esa es la regla, no hagas a otros lo que no quieres te hagan a ti. Consecuente con esa regla, el límite de los actos de uno son los derechos de los demás. 
  • Bueno, es una explicación que siempre debe acompañar un discurso que habla de libertad, porque si no, la primera objeción va a ser que no hay libertad absoluta y como acabo de explicar no la hay, pero nadie dice que la hay, así es que cuando alguien critica que no hay libertad absoluta, contra quién está argumentando si nadie ha dicho que hay libertad absoluta. 
  • Yo mencione el límite del respeto al derecho ajeno, pero no es el único límite; hay limitaciones fisiológicas, yo no soy libre de dejar de comer, yo no soy libre de hartarme y hartarme, voy a padecer de mala salud; yo no soy libre de dejar de dormir; yo no soy libre para correr a veinte kilómetros por hora; yo no soy libre para muchas cosas; yo no soy libre para brincar de allí sin tal vez matarme, hay muchas limitaciones a la esfera de acción de un ser humano. 
  • Cuando yo me refería a la reciprocidad de derechos, esa es una limitación social, que permite vivir en sociedad, todas las otras limitaciones fisiológicas y físicas del mundo donde vivimos ya están allí, son parte de la naturaleza y nadie las cuestiona, nadie dice: "nosotros no podemos ser libres porque no podemos correr a sesenta kilómetros por hora", a nadie se le ocurre decir eso. 
  • Uno piensa que le están quitando libertad y uno puede decir "yo no soy libre", solamente, cuando otras personas le están quitando a uno su libertad, no cuando la naturaleza le está mermando a uno su libertad de correr a sesenta kilómetros por hora, eso no lo siente uno como limitación a su libertad. Pero uno siente limitación a su libertad cuando otras personas están impidiendo que usted sea quien escoge su propio destino, allí si ya deja de ser libre la persona. 
  • Y cuando la persona tiene derecho a hacer algo, eso quiere decir que ni el noventa y nueve punto nueve por ciento de la población democrática se lo puede impedir, porque si el derecho no prevalece sobre el interés general, no puede haber civilización. Y por eso es que el derecho individual debe prevalecer sobre el interés de los demás. 
  • Nadie disputa que el interés general debe prevalecer sobre el interés particular, pero allí estoy comparando intereses con intereses, no intereses con derecho, porque es de interés general prioritario que exista el derecho individual, porque sin derecho individual nadie puede planear su vida. No sería factible la cooperación social si no prevalece el derecho individual, esa es una premisa fundamental de una organización social. 
  • Un régimen donde todos son libres, quiere decir que todos tienen el mismo límite: el derecho de los demás.  Quiere decir que una persona libre no tiene derecho a perjudicar la propiedad del vecino, no tiene derecho a ensuciarle la calle al vecino, no tiene derecho a obligarlo a hacer lo que él quiere sino que tiene que respetar su elección del vecino. El derecho individual le impone muchas limitaciones a los demás, no es que cuando hablamos de una sociedad libre es un caos. 
  • Dicho todo eso respecto al concepto libertad, voy a pasar al tema de ¡cómo salir de pobres!, a mí me gusta hacer este dibujito en esta explicación. Supongamos que aquí hay un campesino en su ranchito en la montaña, allí es pobre y si se queda allí va a seguir pobre y que tiene unas parcelitas, si crecen sus hijos las tiene que dividir y ahora ya no tiene parcelitas sino que parcelititas, porque cada momento van a ser más chiquitas. 
  • Esa persona no tiene los recursos para poder producir y competir hoy día en el mundo. ¿Competir en qué? Competir en satisfacer necesidades ajenas, ¿cuál necesidad ajena? Por ejemplo, comer, la gente quiere comer, alguien tiene que producir maíz, arroz, en cantidades mucho mayores que las que necesita la persona, en miles de quintales.  ¿A qué precio? Al precio que puedan pagar todos los que van a comprar el maíz, porque no puede vender lo que otros no pueden pagar. 
  • Entonces tiene que competir si quiere satisfacer las necesidades de otros de maíz, tiene que producir ese maíz a un precio que los otros puedan pagar. La tienda en la esquina todo lo que vende, lo vende a precios que el vecindario puede pagar, sino se queda con su mercadería, por definición lo que la gente que vende, tiene que vender a precios que la gente puede pagar.
  • Pero para producir barato, se necesita producir en masa, la producción en masa es para las masas, para que salga barato y la gente pueda comprar, éste que vive en el ranchito no puede producir tan barato, él produce para su familia y para él, y por eso se están quejando del TLC, porque dicen va a venir maíz barato; entonces a quién le vamos a vender el maíz si viene más barato de otros lados, pero ese es otro tema. 
  • El tema es que así no se puede producir barato, y si no puede producir barato no puede tener gran clientela, y si no puede tener gran clientela se queda pobre. Entonces la solución no es darle más tierras porque no tiene los recursos complementarios, uno con tierra, bastante tierra sin tractor no sale adelante; sin dinero con qué pagar planillas durante todo el proceso de producción, no puede producir tampoco; entonces sin dinero para ir a comprar fertilizante tampoco puede producir, es decir, no es la tierra, al final de cuentas, el uso de la tierra es lo más barato en la producción agrícola. 
  • Lo más caro para la producción agrícola son todos los recursos que también son escasos, por eso es que todos esos programas van a fracasar, porque si a este señor lo mantiene allí el gobierno dándole algunas dádivas, lo está condenando a la pobreza perpetua. La única manera en que este va a salir adelante es cuando aparezca un letrero por aquí que dice: "Se necesitan trabajadores".
  • Entonces, la esposa le va a decir a su marido allí: "Mirá vos haragán andá ve que te están ofreciendo allí para trabajar", y cuando regresa le va a decir "Me están ofreciendo cinco quetzales diarios", entonces le va a decir la señora: "Aquí te quedás cuidando los pollos y los coches, porque por cinco quetzales no te vas a ir"; pasan unos días, una semana y sigue el letrero puesto allí, eso es una seña, eso es una seña de que no están ofreciendo suficiente.
  • Entonces le va a decir la esposa: "Andá a ver cuánto están pagando ahora", y regresa y le dice,  "Ahora ya es más", entonces le dice: "Vos haraganazo andáte a trabajar a la fábrica", y se va.  ¿Por qué se va?, porque si se va y trabaja allí va a estar mejor su mujer y sus hijos, porque nadie es tan tonto en irse para allá si va a empeorar, así es que lo que esto representa es una oportunidad para sacar a este de allí. 
  • Y si ustedes ven la historia de la humanidad, sólo así ha sido en los pueblos que progresan, ustedes ven en la China ahora que hay tanta pobreza, ¿qué está pasando?, hay millones, cientos de millones de pobres en la China, digamos si aquí está la costa de la China, Shanghái, Hong Kong; no, Hong Kong no es parte, pero allí están los pueblos grandotes y aquí está toda la parte agrícola tan pobre como estaba hace veinte años, pero el proceso ha sacado a algunos para acá, y los que han tenido la suerte de irse para allá están viviendo mucho mejor.
  • Pero eso toma tiempo, porque, detrás de este letrero, para que salga el letrero, aquí hay una fábrica, si no hay fábrica no hay letrero y ¿cómo hacemos para que se ponga la fábrica, para que se ponga el letrero y éste señor pueda ir a trabajar?, pues alguien tiene que tener pisto, dinero.
  • Porque nadie le va a regalar el edificio ni la maquinaria, entonces tiene que ir a comprarla y ponerla allí. ¿Cuánto dinero se necesita? Bueno, pues hagamos unas cuentas, generalmente va a necesitar, más o menos, pero de allí para arriba, unos cien mil quetzales, para arriba por cada trabajador que emplee. 
  • Fíjense bien, que ese rico que va a emplear veinte trabajadores va a necesitar casi dos millones de quetzales, depende la industria, porque por ejemplo, para darle empleo a un chofer de cabezal, no se le puede dar empleo si no se compra el cabezal. ¿Cuánto vale el cabezal?, el cabezal vale cuatrocientos mil quetzales, un cabezal, y si esos cuatrocientos mil no están para comprar el cabezal, no hay chofer de cabezal.
  • Hay actividades que no cuesta tanto, pero hay actividades que cuestan muchísimo más que eso, sin estos quetzales no hay fábrica, no sale el letrero y aquél se queda en su rancho.
  • El rico que tiene estos quetzales, no se los puede gastar porque ¿dónde están?, están convertidos en fábrica y su fábrica no se la puede comer y si hace ropa no es para él, es para los demás; si hace zapatos, ¿por qué es?, para los demás. ¿Por qué está haciendo muchos zapatos?, él no usa tantos zapatos, si hace jugos en lata, no es porque tome muchos jugos en lata, todo lo que hace es para los demás no es para él. Él como es rico, compra en otro lado, pero sin ese pisto no hay fábrica. 
  • Bueno, ¿por qué invierte una persona aquí y no en el estado de Luisiana ?, ¿en qué basa su decisión?, pues el que es el dueño del dinero, y tomen en cuenta que si no lo usa bien lo pierde, se queda sin dinero, y ¿qué quiere decir usarlo bien?, usarlo para satisfacer deseos de los demás, eso es lo único que quiere decir usarlo bien, porque para vender uno tiene que quedar bien con los demás, no hay otra manera, yo no puedo hacer cosas que a mí me gustan pero que no le gustan a la gente, porque me voy a quedar con las cosas y voy a quebrar. 
  • Y quebrar... ¿qué quiere decir?, que si yo era el dueño de la fábrica, ahora ya no es mía sino es de otro, y ¿por qué yo la perdí?, porque no supe satisfacer los deseos ajenos y el que la compró ¿qué va a hacer?; pues, intentar satisfacer los deseos ajenos, porque sino él también la pierde. 
  • El mercado, que es donde la gente compra libremente, esa es la definición de mercado, el proceso en donde todos intercambian por voluntad sin coacción, el mercado es despiadado, al mercado no le interesa para nada el estado de salud del dueño ni si su suegra está enferma ni si tiene problemas.  En el mercado la gente va allí y dice esos son los zapatos que yo quiero para mi hijo o para mí o para mi mujer, esa es la ropa que yo quiero comprar para mis necesidades, las de mi familia, ¿qué problema tiene el dueño? No me importa. 
  • El mercado es despiadado, lo único que está buscando cada quién que va al mercado, con el fruto de su trabajo, convertido en dinero, lo único que le interesa es la satisfacción de los deseos y necesidades de su familia, de la de él, entonces él va a hacer negocio con el que mejor le sirve. 
  • Porque la gente no es tonta, se puede equivocar, pero no se puede equivocar tantas veces y siempre va a tender a corregir, puede ser ignorante de algunas oportunidades, porque uno no es sabio, nadie es sabio, pero con la conversación de la sociedad uno se va dando cuenta de boca en boca donde están las mejores oportunidades, no se necesita que el gobierno nos lo diga, porque el gobierno tampoco sabe, y talvez sabe menos. 
  • Entonces, todo este capital que está haciendo esta fabriquita se está empleando para satisfacer necesidades ajenas al dueño, eso es muy importante tener en mente, si alguna persona tiene dinero porque lo supo ganar o lo heredó, porque su papá lo supo ganar, si ese señor o señora tiene dinero y no sabe cómo usarlo para beneficio ajeno, lo mete al banco, no lo mete bajo el colchón, lo mete al banco. 
  • Y ¿qué pasa con ese dinero?, ese es el dinero que el banco le presta a los que sí saben qué hacer con el dinero, por lo menos, a los que creen que saben qué hacer con el dinero, si se equivocaron lo pierden y pierde el banco; pero tiene que tener suficientes recursos para cubrir sus pérdidas.  
  • Pero, no existe tal cosa como el dinero ocioso, la gente que no sabe qué hacer con ese dinero, lo está usando otro y le está pagando a él por usar el dinero, el interés, pero no está quieto el dinero, no está guardado el dinero, no está guardado en un baúl, esto es lo que se llama capital. 
  • Esta fábrica es lo que se llama capital, los quetzales se llaman dinero o capital en potencia, pero se convierte en capital cuando ya produce, cuando ya produce algo para los demás; no olvidemos, pues, que la producción de cualquier empresa no es para los empresarios, es para la demás gente. 
  • Claro que el empresario va a tener que tener un rendimiento y aquí viene la respuesta a la pregunta que hice hace un momento, ¿qué es el factor que va a tomar el dueño del dinero para decidir dónde lo convierte en capital? ¿Va a poner una fábrica en Guatemala o la va a poner en Misisipi? o ¿va a comprar acciones de una fábrica en Hong Kong o en Taiwan o en el África?, ¿dónde? ¿Qué es lo que decide? Lo que lo decide es ¿cuánto me va a dar? 
  • Si lo invierto en Guatemala y me va a dar cinco por ciento o si lo invierto en la China me va a dar quince por cierto, pues muy tonto sería de invertir en Guatemala. Ahora, hoy día, ¿cómo se hace para invertir en la China?, pues uno agarra la computadora, luego se va a averiguar que tiene dinero disponible, y su banco le va a decir: "mire, yo lo quiero aconsejar en cómo hacer sus inversiones y aquí le mando a un señor experto en inversiones", y entonces la gente se entera muy fácil. 
  • La gente que tiene sus ahorros y su dinero allí se va a enterar muy fácil, porque muchos le van a ir a tratar de decir cómo invertir ese dinero, pero en eso también hay competencia, van a llegar unos a decirle, "mire, invierta en este proyecto que estoy haciendo aquí muy bonito"; pero otro va a llegar, "no hombre, no invierta en eso, cómprese un carro nuevo, ya ese que tiene está muy viejo"; y otro le va a decir "Andate de viaje, el carro lo cambias el año entrante", y así una cantidad de competencia por el dinero de los demás. 
  • Así es que no es difícil encontrar las oportunidades que compiten entre sí por el uso de ese dinero, no es difícil, y con el computador uno puede invertir en el Japón, en Alemania, Estados Unidos, muy fácilmente y no se necesita mucha ciencia para averiguar cómo se hace.
  • Es más fácil hacer eso que todos esos jueguitos que inventan para la computadora, que yo no logro entender, pero es decir, no es un gran problema, entonces, ¿qué es lo que necesitamos para sacar a este pobre del rancho?, ¿para que aparezca el letrero?, ¿para que aparezca la fábrica y que el pisto se invierta aquí y no en Misisipi?, ¿qué se necesita? Que aquí se gane más, porque si se gana más en otro lado, esta fábrica no está aquí, va a estar en ese otro lado.
  • Ahora, imagínense ustedes entonces, si para resolver el problema de la pobreza, lo que necesitamos es aumentar las ganancias de los inversionistas, y la actitud hoy día es "No, quitemos las ganancias y repartamos ese dinero". Pues es la forma más rápida de empobrecer el país, porque el dueño del dinero no necesita permiso para invertir en otro lado, ¿por qué?, porque el gobierno no lo puede controlar, si el gobierno lo pudiera controlar ya estaría prohibido, porque todo lo que el gobierno controla, lo prohíbe primero para después dar permiso que se haga. 
  • Entonces, lo que se necesita aquí para resolver el problema de la pobreza, paradójicamente, es hacer al país más rentable que otros países. Eso sucede en todo el mundo, la inversión se va donde es más rentable. Bueno, y ¿cuánto son las ganancias?, pues, miren, son poquitas, así es que todos los que están hablando de repartir ganancias, no se han tomado la molestia de averiguar ¿cuánto hay repartible?, ¿cuánto hay para repartir?, y ¿entre cuántos?, a ver cuánto le toca a cada quién, ese cálculo no lo hacen, si lo hacen van a saber que ese no es el camino. 
  • Yo les puedo decir, por experiencia, que el mayor número de inversiones que uno hace en la vida, ya cuando uno lleva bastantes años, si hace inventario de ¿cuáles tuvo éxito? y ¿cuáles no?, yo les puedo asegurar que en el noventa por ciento de las inversiones no le va bien al inversionista, de cada diez empresas, creo que ya no me recuerdo de la estadística, pero es algo así como que de cada diez empresas a los cinco años, ya sólo hay tres.  Así es que mucho se pierde, no quiere decir que se quemó ni se desapareció, pero sí que no produjo riqueza. 
  • Yo se los digo por experiencia, yo ya estoy viejo y he invertido muy mal muchísimas veces, creyendo que ya lo sabía todo y que me iba a ir re bien, y a la hora de uno ya estar metido en los negocios que uno desconoce es que se va a dando cuenta de todo lo que uno no sabía, y entonces uno va venir averiguando por qué le va a ir mal, pero ya es muy tarde. 
  • Afortunadamente los que salimos adelante, al fin de cuentas, es porque en los que nos fue bien nos compensan por aquellos en que nos fue mal. 
  • Pero yo les podría hacer una lista de todos los negocios en que yo me he metido, inversiones y todo, y que nos ha ido mal, y a mí no me cabe duda que algunos de ustedes, más de algún amigo les ha de haber dicho "Mirá vos ¿tenés allí quinientos quetzales?, invertilos en este negocio que voy a poner y allí te traigo tus ganancias cada vez en cuando", y allí están tus ganancias, eso les va a pasar muchas veces. 
  • Las ganancias en el mundo entero, en promedio son cinco por ciento de las ventas, eso parece increíblemente bajo, ¿verdad?, pero les voy a decir por qué parece bajo, dentro de un momento.  Ahorita nos puede servir este cinco por ciento sobre ventas, y eso es mundial, cómo es promedio, no quiere decir que todos dan cinco por ciento, hay unos que están dando pérdida y hay otros que están dando veinte por ciento sobre ventas, pero el promedio ponderado es ese. 
  • Si se repartieran todas las ganancias entre toda la gente, los precios podrían bajar cinco por ciento, ¿por qué? Porque ya no hay más, allí se acabaron, pero entonces ¿quién pondría un negocio?, ¿quién pondría la fábrica? Nadie. Ahora, ¿porqué suena esto tanto?, hace muchos años que yo estaba investigando las ganancias aquí en Guatemala, averigüé cuánto gana donde Paiz.
  • ¿Cuánto creen que gana Paiz sobre las ventas? Cada vez que vende cien quetzales, ¿cuánto creen ustedes que gana Paiz? No llega ni a tres, que cuando se roba alguien cien quetzales de mercadería, tiene que vender saber cuánto, tiene que vender tres mil quetzales para reponerse de eso. Entonces, uno dice: "Y si va a ganar tan poquito ¿por qué tiene la tienda?, es un mal negocio ganar tres por ciento sobre venta". 
  • No es un mal negocio, porque la gente no invierte, -esto es un poquito técnico pero yo creo que no es difícil-, la gente no invierte para tener una ganancia sobre ventas, porque aquí está ganando tres por ciento, verdad, la gente no invierte para tener una ganancia sobre ventas, la gente invierte para ganar sobre capital invertido. 
  • Por ejemplo, supongamos que uno tiene una venta allí en la calle y todos los días vende cien quetzales, y todos los días gana diez quetzales o que gane todos los días, gana diez quetzales, sobre sus cien gana diez, ¿cuánto está ganando sobre ventas? Gana diez sobre cien, es diez por ciento, diez por cada cien, eso quiere decir diez por ciento, diez por cada cien, pero eso lo gana todos los días con la misma inversión, porque vende cien, gana diez, invierte otros cien, gana diez y lo hace todos los días. 
  • ¿Cuánto ganó al final del año?, pues ganó tres mil seiscientos, porque hay trescientos sesenta días en el año, ganó tres mil seiscientos. Y ¿cuánto invirtió?, invirtió cien todos los días, vende, recobra sus cien, los vuelve invertir, recobra sus cien, gana diez cada vez, verdad, invierte cien, vende en ciento diez, invierte cien al día siguiente, vende en ciento diez, invierte otra vez los cien, vende ciento diez, cada día se va quedando con diez, está ganando diez sobre todo lo que vende, diez por ciento. 
  • Pero su inversión es cien, ya no invirtió más, todos los días la recobra y la revuelve a invertir, solo cien invertió.  Entonces ¿cuánto está ganando? Está ganando diez por cada día, trescientos sesenta, esto es lo que está ganando, tres mil seiscientos por ciento. 
  • Eso es sobre capital invertido y sobre ventas está ganando diez por ciento, ésta es una diferencia que hay que tomar en cuenta, porque un supermercado gana tres por ciento, por lo menos en ese tiempo, tal vez ahora es menos, porque está más competitivo, tres por ciento, pero no le da trescientos sesenta vueltas cada año pero sí le da quince; y si le da quince, está ganando cuarenta y cinco por ciento sobre su capital, ganando el tres por ciento sobre ventas, esto ya es un magnífico rendimiento. 
  • Pero gana tres quetzales por cada cien que vende, no se pueden quitar las utilidades por más que resulte ganando tanto por vender volumen. Ahora ustedes saben, ¿cuánta gente no quiere competir con un supermercado?, quitarle los clientes a un supermercado, que me compren a mí y no a ese supermercado, ¿cuánta gente no está en eso?, y así con todo lo demás. La competencia existe ¿a beneficio de quién?, del consumidor. ¿Cómo le puedo yo quitar clientes a un supermercado?, vendiéndole a los consumidores en términos y calidad mejor que ese supermercado, no hay otra manera.
  • Entonces, toda la gente que está tratando de competir con un supermercado, lo que está tratando de hacer es servir a la gente mejor que un supermercado. Así funciona el mercado, porque no hay otra manera, no es porque alguien dijo, es porque no hay otra manera. 
  • ¿Cómo va uno a conquistar la clientela en competencia con otros sino es sirviéndolos mejor?, ¿quién hace el pisto, entonces?, ¿quién se vuelve rico?, se vuelve rico el que mejor sirve a los demás, porque son los demás los que deciden quién se vuelve rico, y ese aspecto que no se entiende, porque a la gente le disgusta que hayan pobres mientras hay ricos; y realmente uno piensa: "Bueno, ese es un mundo injusto, porque es tanta la diferencia", pero cualquier intento de redistribuir o de no permitir que aquí haya un rendimiento más alto que en otro lado, lo único que logra es empobrecer más a los pobres. 
  • Es paradójico esto porque, aquí como en casi todo el mundo, esto no se entiende, y no es tan difícil, no es tan difícil entenderlo, pero no lo entienden, porque mucha gente cree que el rico es rico porque el pobre es pobre. Esa es una creencia muy generalizada y en el intento de componer esa imperfección del mundo, lo único que logran es empobrecer más a éste, porque si le van a quitar al que invierte, invierte en otro lado. 
  • La única manera de enriquecer a los pueblos es haciendo valer los derechos individuales, respetándolos, y en términos económicos quiere decir que si aquél gana más, hay que respetar, porque se lo ganó legítimamente sirviendo a los demás, no se le debe quitar porque eso ya es un robo. Robin Hood era un ladrón, no importa si uno le está quitando a los ricos para darle a los pobres, sigue siendo robo.  A base de robo no se enriquece la sociedad, sólo se desalienta la inversión que daña al que más la necesita, que es a éste. El rico ya no la necesita, por definición ya es rico. 
  • Como me decía un señor, un fabricante, muy rico, de computadoras en Estados Unidos: "Yo tengo dinero suficiente para vivir como rico el resto de mi vida y puedo estar viajando todo lo que quiera, yo ya no necesito producir nada, yo ya soy multimillonario". Ese rico no necesita más dinero, los que necesitan de ese tipo de gente son todos los que trabajan en sus fábricas y si le prohíben poner más fábricas, porque le están quitando lo que gana, ya no las pone, ¿quién va a sufrir?, ¿él? No, si él ya tiene todo lo que quieran. 
  • Entonces, todos esos intentos redistributivos, que a simple vista parece que fuera la solución a la supuesta injusticia del mundo de las grandes diferencias de riqueza, de lo que se oye todos los días, son contraproducentes. Yo he sostenido que si no vinieran todas estas agencias de ayuda a regalar dinero, con la condición de que se redistribuya la riqueza, ya la riqueza sería mínima en Guatemala. 
  • Yo digo que buena parte de la pobreza del país se debe a que le damos la bienvenida a todos esos dadivosos consejeros, que porque no es su campo la economía, porque no entienden este fenómeno económico, vienen a aconsejar medidas que nos empobrecen y que nos mantienen pobres; y es muy difícil tratar de hacerlos entender, porque como son canches, altos, de ojos azules y vienen del extranjero, ya lo saben todo; porque al experto ya no se le puede enseñar nada y como traen plata son expertos o se les toma como expertos. 
  • No nos ponemos a pensar que son burócratas que en sus países no son nadie, pero que tienen todo el dinero de sus gobiernos para ir a hacer buena obra, que es lo que le han vendido a sus ciudadanos, vamos a ponerle impuestos a todos para ir a ayudar a los pobres de Guatemala, y ¿a quién mandan? a jovencitos que no saben nada... a recomendar medidas destructivas. 
  • Para terminar les voy a decir que este sistema, para que funcione, debe respetar los derechos de las personas y todas las personas tienen un derecho absoluto, con las limitaciones de los derechos de los demás, por supuesto, de disponer de lo que se ganó pacíficamente colaborando con otros, eso es de él. 
  • Y cuando me dicen a mí,  es que nadie produce en forma aislada, porque hay muchas gentes que colaboran para hacer las fortunas y todo lo demás, la respuesta es la siguiente: si yo produzco un quintal de café, yo necesito muchos recursos, necesito fertilizante y se lo pago al que me lo da al precio que a él le conviene, sino no me lo vende. Yo contrato trabajadores que acuden libremente, porque es la mejor oportunidad que encuentran, talvez no es una buena oportunidad, vista desde nuestra perspectiva, pero es la mejor que tienen, porque no son tan tontos de dejar una mejor para agarrar la que yo les estoy ofreciendo. 
  • Ahora, el que los emplea no tiene la culpa de que otros no ofrezcan mejores, y muchas veces los que critican el sistema no ofrecen ninguna oportunidad de trabajo, pero sí son bueno críticos de los que ofrecen las oportunidades de trabajo, que el gobierno colaboró, por supuesto, y le pagué con los impuestos, que el transportista colaboró, le pagué con el costo del transporte, todas son cuentas saldadas. 
  • Si la suma de todo lo que yo pagué, es mayor que lo que yo puedo obtener cuando vendo el producto, yo pierdo; si la suma es menor del precio que yo puedo obtener, yo gano; pero yo estoy corriendo el riesgo, porque nadie tiene seguridad del precio que va a recibir por sus productos, están cambiando todos los días. 
  • Mi remuneración como productor de ese quintal de café es especulativa.  La remuneración de todos los que colaboraron, que yo pagué, son remuneraciones contractuales, son obligaciones mías, que se las tengo que pagar indistintamente de lo que yo reciba por el café; porque yo tengo que pagar la planilla por la que contraté, si baja el precio del café yo salgo fregado, si sube yo gano. Pero esa es una especulación remunerada por el mercado, porque eventualmente tengo que ganar más porque sino dejo la finca. 
  • Bueno, ¿yo no sé cuánto tiempo?... una hora, ya es bastante.  Yo creo que voy a terminar allí, hay que pensar bien, que somos ignorantes, todos somos ignorantes, no hay nadie en el mundo que sepa lo suficiente para dirigir a los demás, y no puede saber cómo hacerlo y el que crea que sabe es peor ignorante. 
  • Sólo pónganse a pensar, si yo les fuera a dar un consejo de qué hacer, tendría que saber yo la situación de cada uno, para saber cuánto les va a costar seguir mi consejo, qué van a tener que dejar de hacer para seguir mi consejo, o sea su costo de oportunidad, y ¿cómo voy a lograr averiguar eso?, es imposible. 
  • Entonces, nadie sabe ni puede saber lo suficiente para dirigir la actividad de los demás, por eso la actividad del Gobierno debe ser proteger la vida, la propiedad, los contratos, y cuando hablo de propiedad estoy hablando de mi lápiz, porque yo no tengo finca, mi lápiz, mi cama, mi ropa, mi carro, mis acciones, eso sí tengo; pero, propiedad es todo lo que cada quien tiene y el gobierno debe respetar eso para que uno no tenga que estar así todo el tiempo viendo quien se va a llevar las cosas de uno. 
  • Entonces, la función del Gobierno debe ser proteger la vida, primero; proteger las posesiones de cada quien, que es su propiedad privada, proteger los contratos, que son compromisos hechos de buena fe que deben cumplirse, y otras cosas, verdad. Pero no tratar de cambiar el patrón de distribución de riqueza ni cosas por el estilo ni decirle a cada quien qué debe hacer. 
  • Imagínense ustedes, ayer me enteré, de un pobre señor que iba en su pickup con madera, a ocho kilómetros de su casa llegó y lo paró un policía, eran las seis y cuarto y le dijeron: "Es prohibido llevar madera después de las seis, así es que allí se queda y puede seguir mañana después de las seis de la mañana", se tuvo que quedar ese señor a ocho kilómetros de su casa, en la noche, cuidando su pickup. ¿Qué se tiene que meter el Gobierno para decirle a la gente a qué horas puede llevar madera y a qué horas no? 
  • Pero el Gobierno está ocupado en eso, en vez de, y ustedes pueden leer el periódico todos los días, a ver qué tal está protegiendo nuestras vidas, que es su principal función, por estar cuidando a qué horas se lleva la leña, está descuidando proteger nuestras vidas, tiene las prioridades un poco confundidas, no es este gobierno, es el sistema, porque con el sistema que tenemos, todos van a gobernar más o menos igual, unos más honradamente que otros. 
  • Pero, tengan, reciban este mensaje, en el espíritu en que se los he dado, un espíritu de tratar de entender ¡cómo se puede hacer para sacar a este señor de su ranchito! Si tienen algunas preguntas con mucho gusto. 
  • Público:   Usted mencionaba la protección a la vida, se sobreentiende que no sólo estábamos hablando de la vida física, sino de la dignidad de la persona como persona, una de las cosas que muchos se han quejado que como que desalienta la inversión, son las leyes de tipo laboral, pero el señor en su ranchito no sólo necesita tener qué comer, sino que se respete su dignidad de persona; entonces, muchas personas han dicho no es que no debiera haber leyes laborales para que el inversionista pueda actuar a su sabor y antojo con el trabajador, entonces no só ¿cómo me podría usted explicar esto que algunos piensan? 
  • Dr. Manuel Ayau:   Pues vea, uno no puede tratar a nadie a su sabor y antojo.  Yo quisiera saber quién se dejaría aquí tratar al sabor y antojo de otra persona. Si en una empresa lo van a tratar mal, usted no va a trabajar allí. La forma más constructiva de la relación laboral es la que es de beneficio mutuo, yo tengo a este trabajador porque me conviene y él trabaja para mí, porque a él le conviene, y cuando esas dos circunstancias coinciden es que hay empleo. 
  • Si a mí me dicen:  "Usted tiene que tomar a ese trabajador a la fuerza y si lo quiere despedir le tiene que pagar saber cuánto", pues talvez no contrato tantos trabajadores, talvez lo puede hacer una máquina, compro una máquina para no tener ese tipo de problema. ¿Quién sale perjudicado?, el del ranchito, porque lo sustituí con una máquina. 
  • Por ejemplo, hoy día, se le protege al trabajador con la indemnización, se le protege la seguridad en el empleo, se le quiere dar seguridad de que allí va a estar. Bueno, ¿y cómo se hace?, pues, se hace la ley para que sea muy oneroso despedir a un trabajador y si le hace muy oneroso a ese trabajador dejar ese empleo por uno mejor, como el patrono sabe que el trabajador no va a dejar un puesto, aunque tenga uno allí enfrente, salvo que la diferencia sea muy grande, porque si se va libremente pierde su indemnización. 
  • Entonces, no tiene presión de aumentarle sueldo con tal de retenerlo, porque el patrono siempre quiere retener a sus buenos trabajadores y los que no son buenos, se deberían ir y volverse buenos, pues, como no corren el riesgo de perder el empleo no se vuelven buenos. ¿Quién pierde?, el trabajador porque se le paga menos, el país porque produce menos, y no se le da seguridad en el empleo tampoco, porque si hay que despedirlo se le despide y se paga.  Lo único que hace la ley es hacer oneroso al trabajador cambiar de empleo a uno mejor. 
  • Un trabajador está trabajando en una fábrica y el puesto siguiente está ocupado por el caporal, pues no le pueden dar el empleo del caporal, pero en la fábrica del otro lado de la calle sí necesitan un caporal y ofrecen más de lo que él está ganando aquí, pero irse de aquí para allá significa que tiene que renunciar a su indemnización. 
  • Entonces, como decía un industrial, de esos que son pícaros, decía: "Tenemos a los trabajadores cautivos", porque la ley laboral les quitó su poder de regateo, si van con el patrono y le dicen, si acumularon algo de indemnización, pues, porque si fue a los tres meses, no importa, pero si ya acumularon diez años de indemnización y van con el patrono y le dicen: "Mire, si no me aumenta me voy", el patrono en sus adentros dice: "No le aumento para que se vaya, porque me quito ese pasivo laboral de encima y no le tengo que pagar nada porque se va voluntariamente". 
  • Entonces, ¿cómo le va a poder poner presión para que le aumenten? Si una persona tiene diez años de estar trabajando en una fábrica, el patrono no lo quiere perder así no más, porque si no le servía, lo hubiera despedido mucho antes, pero ya le quitó su poder de regateo, porque ya no le puede ir a decir: "Si no me aumenta me voy", porque el patrono, como le digo, va a decir, "Bueno, no le aumento porque así se va y me quito ese pasivo laboral y consigo otro". 
  • Generalmente, todas esas cosas no se piensan, no se piensan bien cuando se hacen.  Yo oía por radio, hace un par de años, que esta muchacha francesa, estaba trabajando en Londres y la entrevistó la radio, yo oigo la radio todos los días a las cinco de la mañana, y le preguntan y "¿usted francesa por qué no trabaja en París?", y contestó: "Pues que allí no hay empleo", y efectivamente no hay; y entonces, "¿cuánta gente de Francia está trabajando aquí?" "Son cientos de miles", le dijo, o "decenas de miles", y entonces el entrevistador le preguntó, bueno "¿y por qué cree que aquí en Londres sí hay trabajo y en París no?", y contestó, "Donde es fácil despedir es fácil contratar". 
  • ¿Quién perdió por toda la protección a los trabajadores franceses?, los trabajadores franceses, no es no más.  Hay que pensar en que el ser humano responde a incentivos, que todo el mundo tiene una prioridad, que es su propia familia, su propia persona, sus hijos, etcétera, etcétera, y que va a estar actuando en función de los intereses de ellos y no como ustedes que se dedican a la religión estrictamente en beneficio de los demás.
  • Pero el mercado, el mercado pone a todos a trabajar por el bienestar ajeno, porque sólo así van a prosperar las gentes que van a prosperar en el mercado, y en ese sistema de mercado que pone a todos a trabajar por el bienestar ajeno, obliga a todos los buenos, los pícaros, y los no tan buenos, todos, todos, están trabajando por el bienestar ajeno, y los que no, los que roban... a la cárcel; pero los que se quedan libres tienen que trabajar si quieren seguir siendo libres, por el bienestar ajeno. 
  • Que ese es un sistema imperfecto, por supuesto que es imperfecto, que causa aparentes injusticia en los resultados, por supuesto que sí, pero que digan ¡cuál es mejor!, porque la otra opción es que la gente no sea libre, no hay dos opciones, o es libre o no es libre, y allí se acabaron las opciones. 
  • Así es que tenemos que tomar en cuenta eso, además de que el único sistema ético es el de respetar la libertad ajena, es el único sistema ético, porque lo contrario, no respetar la libertad ajena es la imposición de la voluntad de uno sobre los demás y eso no es ético; en un tiempo le llamaban esclavitud, pero es el único sistema también que puede ser moral, porque para pecar se necesita tomar una decisión propia. 
  • Si viene una persona y le saca la pistola y le dice: "Usted tiene que ir a robar a esa tienda o mato a su mamá", pues ir a robar es un acto inmoral, pero el que está robando es el que sacó la pistola, allí no está tomando él la decisión de ir a robar, él no está cometiendo un pecado, el que está cometiendo el pecado es el que está causando el pecado.  Para hacer el bien o el mal se necesita ser libre, porque por definición, uno tiene libre albedrío para escoger entre pecar o no pecar, y uno hace mal si escoge pecar y uno hace bien si no escoge pecar, si escoge hacer bien.
  • Ahora si usted no es libre, usted ya se libró de la responsabilidad y usted ya ni peca ni no peca, usted ya no es libre, el que peca es el que lo obliga a usted a hacer lo que él quiera.  Entonces para que exista moralidad, tiene que existir libertad, tiene que existir libre albedrío; entonces no sólo es el mercado, que por definición es donde la gente actúa libremente en sus intercambios respetando los derechos de los demás, no es sólo lo más eficiente y el único camino para acabar con la pobreza, sino que es el único que es compatible con nuestra religión. 
  • Público:   Buenas tardes, saqueme de una duda doctor Ayau, ya que está hablando de la ética, ya que se metió a la ética, le voy a contar un caso y quiero que me saque de esa duda, según el proceso económico, por ejemplo, si alguien no es bueno produciendo x producto, debe de profesionalizarse para vender bien su producto, pues, o sea, dedicarse a otra cosa, para crear un equilibrio dentro de la competencia del producto que vende. 
  • Yo le preguntaría lo siguiente, desde el punto de vista de la ética, por ejemplo, si yo me especializara en x campo, para yo poder ir a su empresa y aplicar para una plaza, compitiendo con los mejores, resulta que el que había dejado la plaza anteriormente, había llegado a ganar por ejemplo, veinticinco mil quetzales mensuales, yo vengo y aplico en ese mercado de producto porque voy a ofrecer mi producto laboral y vengo y aplico y usted me dice: "Está bien, quédese."  Desde el punto de vista de la ética, ¿usted me pagaría los veinticinco mil quetzales mensuales? 
  • Dr. Manuel Ayau:   La vida funciona así: uno paga lo que se necesita para conservar al trabajador, porque si yo lo conservo a usted, yo le doy empleo y lo conservo en el empleo, es porque le estoy dando la mejor oportunidad que usted tiene, porque sería usted un tonto de aceptar una peor oportunidad; y si tiene una mejor por allá, sería un tonto en no tomarla y abandonar el empleo. Es que yo le estoy ofreciendo la mejor oportunidad, no importa cuánto le estoy pagando, pero la gente sólo paga lo necesario. 
  • Le voy a contar una historia, yo estaba una vez en Estados Unidos y un profesor de la Universidad de Notre Dame, que es religiosa, y un sacerdote viene y me dice: "¿Usted es empresario?", -"sí", -y, "¿usted paga salarios de hambre?", pues, yo me ofendí, verdad, y dije le voy a contestar a éste como merece, y le dije, "Ninguno se ha muerto todavía", pues, el tipo se escandalizó, verdad, ante esa respuesta. 
  • Pero era la que se merecía por hacer una pregunta tan estúpida, y yo le dije: "Mire padre, usted tome en cuenta que yo le estoy pagando a los trabajadores la mejor oportunidad de retenerlos, para que trabajen allí, si no tienen mejores, y si usted no les ofrece una mejor oportunidad", porque le voy a preguntar a usted ¿cuántas oportunidades de trabajo ofrece usted?, yo ofrezco unas que a usted no le gustan, pero yo pago sólo lo necesario. ¿Por qué?, porque tengo que competir." 
  • Yo no puedo obligar a mis competidores a que paguen más de lo que necesitan para retener a sus trabajadores, yo no puedo competir con el producto del extranjero, si estoy pagando más de lo necesario, porque si tengo que pagar mucho, pongo una máquina como le dije, pero le dije al padre después: "Si yo le pago más a un trabajador de lo que requiere el mercado", porque estamos hablando de un salario más o menos el mismo para los carpinteros, el mismo para los albañiles, el mismo para los dentistas.
  • "Hay un salario más o menos de mercado, un rango donde se mueve la remuneración de cada oficio o profesión, yo estoy pagando dentro de ese rango, para no salirme del aro, cualquier cosa que pague de más es caridad y yo hago mi caridad en el Hogar Rafael Ayau y no en mi empresa.  Yo en mi empresa pago lo que tengo que pagar, según el mercado, que son las mejores oportunidades de los que están trabajando allí, y mi caridad la hago allí para sostener huérfanos, que talvez necesitan más esa caridad más que ese trabajador." 
  • Pero la gente no mezcla una cosa con la otra, porque yo estoy comprando un servicio, y me decía una vez, un mi amigo que era arzobispo en Guatemala, me dice: "Pero es que usted debería pagar más de lo que le piden". 
  • Y dígame usted señor Obispo, cuando va su cocinera al mercado, ¿qué instrucciones lleva? acaso usted le da la instrucción de que la señora que le está ofreciendo aguacates por un quetzal cada uno, usted le ha dicho a la cocinera, "Pobres aguacateras, si le pide un quetzal dele uno cincuenta." Estoy seguro que usted no ha dicho semejante cosa, más bien, usted le habrá dicho a la cocinera, "Vas a ir al mercado a comprar mi comida y allí regateas bien". 
  • Todos estamos tratando de economizar dinero, todos, el que contrata a una persona, le va a pagar, según él, lo menos que necesita pagarle para que esa persona esté contenta y no agarre otro empleo, y eso es muy importante tenerlo en cuenta, por esto, y eso no es malo, eso es la naturaleza humana, así somos y como todos tenemos competencia, no nos podemos dar el lujo de pagar más de lo que se paga en el mercado. 
  • Ahora bien, aquí hay una fábrica, aquí hay otra fábrica, aquí hay otra fábrica, y viene una nueva que se establece aquí. El que invirtió su capital allí, lo pierde si no consigue trabajadores, y no hay tal cosa como gente desempleada, hay gente mal empleada, porque yo no he visto a la gente en la calle esperando que caiga la comida del cielo, algo están haciendo para devengar su pan diario. 
  • Entonces, éste que quiere trabajadores aquí, forzosamente tiene que ofrecer una mejor oportunidad que las que tiene esa gente que anda por la calle o que está aquí, en otras empresas. Entonces, supongamos que aquí se está pagando cien, y ese es el salario del mercado, éste tiene que ofrecer ciento cinco, por lo menos, sino ¿por qué la gente va a dejar lo que está haciendo para ir a trabajar con él?, le tiene que mejorar su situación por fuerza, sino sólo van a quedar donde están, haciendo lo que están haciendo. 
  • Entonces, tiene que ofrecer algo mejor, bueno, y ¿éste qué va a hacer?, éste que no quiere que se vayan sus trabajadores, también va a pagar ciento cinco, para que no se vaya nadie; y éste ¿qué va a hacer?, lo mismo.  Va a decir, "Bueno, yo voy a pagar ciento siete, para que no se vayan". Y de repente algunos se van a ir y de repente hay unos aquí que no pueden pagar ni ciento cinco, esos se van a ir para acá, pero para mientras obligaron a estos a subir, y como éste está pagando ciento cinco, ahora éste paga ciento cinco, éste ciento cinco, éste ciento siete, éste ciento ocho, éste desaparece, y los que trabajan aquí ganan ciento cinco. Ahora el salario de todos subió, porque llegó una fábrica más. 
  • Cada fábrica que llega puja los salarios de todos para arriba, aunque sea en un monto imperceptible, porque ni modo una fábrica no va a hacer    mella pero si hay muchas fábricas entonces sí se nota, y la diferencia de un país rico a un país pobre, es que en el rico hay muchas fábricas y en el país pobre no hay; en el rico ganan más fábricas y cada una pujó los salarios para arriba, y los que no querían, tuvieron que subir sus salarios, no porque me lo dijo el padre de allí de la Universidad de Notre Dame, sino que para retener a mis trabajadores, yo tenía que pagar más. 
  • Y entonces ¿qué tengo que hacer para compensar?, porque entonces viene la pregunta, bueno y si entonces puede pagar ciento cinco, ¿por qué no lo pagaba antes?, porque mis competidores tampoco lo pagaban, primera razón; y segunda razón, porque la maquinaria que tengo no es la última palabra, porque estoy sustituyendo sofisticación de maquinaria con mano de obra. 
  • Ahora, si la mano de obra sube mucho, entonces voy a mecanizar para que la productividad del trabajo suba y entonces pueda pagar más sin aumentar costos, porque si uno aumenta salarios y aumenta costos, tiene que aumentar precios y si no puede aumentar precios, cierra la fábrica. 
  • Entonces, hay mucha relación entre la mezcla de capital, o sea, maquinaria y el costo del salario.  Tan es así que, por ejemplo, en los Estados Unidos, el trabajador agrícola en el arroz gana más o menos cien dólares diarios; en la China, un dólar diario; y el americano compite en el mismo mercado, en el mismo precio que el chino, ¿por qué?, por la productividad del trabajo. 
  • La productividad del chino es muy baja porque todo lo hace a mano y no tiene maquinaria, la productividad del gringo es tan alta que para producir arroz, pasan unas maquinotas que valen un millón de dólares, para aplanar, para hacer los  digs, para hacer eso; para sembrar, inundan, botan el maíz de un avión para que se riegue en el agua; para que asiente, abren las llaves y que salga el agua, sale el arroz, entran otras máquinas de millones de dólares a cosechar y aunque le paguen cien dólares a esta persona, eso no incide, porque la productividad es tan alta que no importa pagarle cien. 
  • Pero al chino, le duplican el salario y le pagan dos dólares al día y ya salieron del mercado, porque no tienen la productividad y la productividad viene del capital, la diferencia de productividad de un país pobre con uno rico es el capital invertido per cápita, eso hace la diferencia, por eso es que ir contra el capital es hacerse el haraquiri y para tener capital hay que dejarlo ganar. 
  • Y si eso quiere decir que van a haber ricos y pobres, pues tenemos que escoger ¿qué queremos eliminar, las diferencias de la riqueza o la pobreza? Porque si queremos eliminar la pobreza, olvídese de tratar de eliminar las diferencias de riqueza, entonces, tiene que escoger, esa es la disyuntiva. Bueno, ya estuvo, muchas gracias por escucharme.
  • Padre Bonifacio Velásquez: Gracias doctor Ayau, y me di cuenta que ni siquiera un trago de agua pudo beberse.  Esperamos que estas enseñanzas no caigan en saco roto, como dice la palabra de Dios, verdad, y seguramente, nosotros no estamos formando economistas, pero sí buenos misioneros con conciencia social, con mucha conciencia humana, y el día de mañana, estos jóvenes sabrán guiar al pueblo de Dios, sabrán orientarlo y lo harán con competencia; aún desde cualquier rama que les toque enfrentar y predicar el evangelio.
  • Muchas gracias y ésta es su casa cuando quiera venir a compartir con nosotros, pues está invitado, y seguramente no podremos pagarle esta visita más que con nuestro aplauso y nuestro aprecio, y seguramente el día de mañana lo escucharemos también en nuestro campo de trabajo. Muchas gracias y que Dios lo bendiga.
Contenido
  • Créditos iniciales
  • Palabras de bienvenida
  • Introducción: el problema de la pobreza
  • Despedida
  • Padre Bonifacio Velásquez: comentarios finales sobre la conferencia
  • Créditos Finales
Marcar segmento
begin
end
play

Copy and paste this link to an email or instant message
[Hide]Right click this link and add to bookmarks:


Acerca de este video
Acerca del autor



 
 
 



Créditos

¿Cómo salir del subdesarrollo?
Dr. Manuel Ayau

Salón de usos múltiples
Instituto Pablo V
Fraternidad Misionera de María
Guatemala, 7 de marzo de 2006

Una producción de New Media - UFM.  Guatemala, marzo de 2006
Cámara 1: Jorge Samayoa; cámara 2: Sergio Miranda; edición digital: Alexander Arauz; índice: Christiaan Ketelaar; transcripción: Kleify González, revisión de transcripción: Sofía Díaz; publicación: Pedro David España, Sofía Díaz


Imagen: cc.jpgThis work is licensed under a Creative Commons 3.0 License
Este trabajo ha sido registrado con una licencia Creative Commons 3.0

Dr. Manuel F. Ayau

Manuel F. Ayau
El Dr. Manuel F. Ayau (1925-2010) fue fundador del Centro de Estudios Económico-Sociales y primer rector de la Universidad Francisco Marroquín; miembro del Consejo Directivo de Liberty Fund y directivo de Foundation for Economic Education (FEE). También, escribió varias obras, entre ellas: Cómo mejorar el nivel de vida, De Robinson Crusoe a Viernes, El comercio, La década perdida, El proceso económico, No tenemos que seguir siendo pobres para siempre y Un juego que no suma cero; fue columnista de The Wall Street Journal y del diario guatemalteco Prensa Libre.

Fuente: www.muso.ufm.edu
Última actualización: 03/08/2010

15973 visitas
0 comentarios |
Tags:
Ayaumanuel
Vídeos relacionados
 
Comentarios
Selección del editor
No hay comentarios en esta sección.
No hay comentarios en esta sección.
 

Universidad Francisco Marroquín
6 Calle final, zona 10 Guatemala
Guatemala 01010

NewMedia UFM es un proyecto de
Universidad Francisco Marroquín

El contenido de este sitio está bajo
licencia de Creative Commons
Diseño Web: 2001 - 2014 New Media, UFM

The content of this site is licensed under Creative Commons